Amor Propio, Relaciones Sanas y Abuso

10 Reglas realistas para una buena relación no-monógama.

“El poliamor es una relación de posgrado. Es solo para adultos. Si todavía no podés comunicarte honestamente con tu pareja sobre todo lo que sale mal… y esperás demasiado después de que sale mal, y sacás la culpa cuando lo mencionás, entonces no lo hagas. Seguí en la monogamia. El poliamor no es un lugar para trabajar nuestras neurosis, tanto como correr una maratón no es la mejor manera de ejercitar ese tobillo que te rompiste hace poco y recién está sanando.”

-Raven Kaldera, “El contrato de poliamor”

10 Reglas realistas para una buena relación no-monógama

(Por favor, nótese que me refiero a una buena relación poli. Cualquiera puede tener una mala relación poli, pero no lo recomiendo)

1 – Conocete.

Para empezar, se brutalmente honesto/a con vos misma/o y contestá las siguientes preguntas. No bromeo con lo de “brutalmente”. Endulzar las respuestas no va a servir acá. También, recordá que estas respuestas no son finales… cambiás todos los días y con todas las experiencias que tenés, así que está bueno revisar estas preguntas varias veces a lo largo de tu vida.

  • ¿Qué tipo de persona sos?
  • ¿Cuáles son tus valores centrales?
  • ¿Cuáles son las prioridades en tu vida?
  • ¿Cuáles son tus necesidades en las relaciones?
  • ¿Cuáles son tus fallas en las relaciones?
  • ¿Por qué terminaron tus parejas anteriores? ¿Sos capaz de articular qué parte jugaste en eso?
  • ¿Cómo lidiás con los conflictos y enojos?
  • ¿Qué habilidades comunicacionales tenés?
  • ¿A qué tipo de personas solés sentirte atraída/o? ¿Hay algún patrón predecible en tus atracciones?
  • ¿Son positivas o problemáticas?
  • ¿Qué tenés para ofrecerle a tu pareja? ¿Qué clase de pareja, amante, amiga/o sos?
  • ¿Cómo es tu vida? Tus horarios, tus niveles de energía, tu salud, tus obligaciones, tu estrés, tus alegrías. ¿Qué te gustaría cambiar?

2 – Amate.

Bueno, esto suena como el cliché más grande del mundo, pero resulta ser el ingrediente básico de una buena relación no-monogámica. Es la leche del chocolate caliente. Tenés que cuidarte a vos misma/o. Si no tenés esto, simplemente no podrás disfrutar plenamente una relación amorosa sana con otra gente. Muchas personas tratan de ignorar la importancia básica y omnipresente del amor propio, y por eso muchas personas tienen relaciones amorosas conflictivas. ¿Querés intentar eso con relaciones amorosas múltiples? Te vas a hundir rápido, creeme.

Si las respuestas a las preguntas que te acabás de hacer muestran algunas áreas que puedan crear dificultades, amate lo suficiente para hacerte cargo de esas dificultades antes de empezar a explorar en otro lado. Hacé terapia, practicá meditación, empezá a escribir un diario, hacé más ejercicio para mejorar tu humor y auto-confianza, o cuidá a tu vida espiritual. No cuidarte a vos misma/o no es una opción.

3 – Sé feliz a solas

Si, eso es. A solas. Bien “a solas”. Sin pareja. ¿Ya estás en pareja? Está bien, pero igual necesitas hacer esto. Si abordás tus relaciones con la idea de que te van a hacer feliz cuando vos no podés hacerte feliz, inevitablemente te vas a decepcionar.

Muy pocas relaciones duran toda una vida; es maravilloso cuando lo hacen, pero seamos realistas. No podés basar todo tu concepto de amor y relaciones en un ideal que una pequeña minoría realmente consigue. Sin mencionar que la larga durabilidad no es un indicador de felicidad – algunas relaciones deben durar unos pocos meses, algunas unos años, algunas unas horas. Esto no indica una falla, indica una realidad.

Primero, sé feliz a solas. Luego añadí una o más parejas para aumentar, profundizar y disfrutar esa felicidad con vos. Pero no hagas que tu felicidad dependa de la presencia de alguien más en tu vida o en tu cama, y menos la presencia de dos o tres personas. Eso no es una relación, eso es codependencia. También se complica mucho si tu pareja tiene otras tres parejas y vos no, a menos que seas (¡ta-raa!) feliz sola/o.

4 – Comunicate

Honestamente. Ahora llega el momento en que agarrás toda esa honestidad brutal con vos, y la trasladás a una honestidad brutal con tu pareja(s). La buenas parejas poli se arman cuando se ponen las cosas sobre la mesa. ¿Tenés celos? Decilo. ¿Estás asustado, preocupada, enojado, molesta? Usa tus palabras. ¿Estás feliz, enamorada, lleno de admiración? ¡Esparcí la alegría! ¿Estás pensando en algo que no le querés decir a tu pareja? GRAN advertencia… ¡eso es casi una garantía de que deberías decírselo!

Prometo absolutamente que si te guardás las mierdas para adentro, te vas a encontrar con problemas. Si tenés bien las primeras tres reglas y fallas en ésta, tu relación poli igual se va a derrumbar. Comprá libros de autoayuda. Vayan a terapia de parejas. Hacé un taller de escucha activa. Leé sobre celos y otros problemas para ver cómo lidiar mejor con ellos. Lo que sea que se necesite, mejorá tus habilidades de comunicación. ¡Te lo vas a agradecer!

5 – Tené en claro lo que querés

Acá hay otra lista de preguntas para vos. (Pista: las reglas de 1 a 4 son muy útiles antes de llegar a esta)

  • ¿Cómo se vería tu relación ideal poliamorosa?
  • ¿Qué alegrías crees que el poliamor le puede traer a tu vida?
  • ¿Qué desafíos crees que tendrás que enfrentar? ¿Crees que tenés las herramientas para hacerlo?
  • ¿Los beneficios que querés son compatibles con el espacio que tenés en tu vida para parejas múltiples?
  • ¿Los beneficios que querés se comparan con lo que tenés para dar a cambio en términos de tiempo, energía, disponibilidad, etc.?
  • ¿Qué crees que pueda querer de vos una pareja nueva? ¿Cómo se sentiría con tu situación?
  • Si ya tenés una pareja, ¿tus valores, deseos y habilidades coinciden bien? ¿Buscan el mismo o formas compatibles de poliamor?
  • ¿Sos una persona abierta a opciones dentro de un rango de arreglos poliamorosos, o tu interés es muy específico? Si es específico, ¿por qué? ¿Qué esperás ganar de eso en particular?

6 – Buscá contenido, no forma

Una vez que hayas respondido las preguntas de arriba, quizás tengas una forma de poliamor en mente que sientas que sería perfecta para vos. Si es así, el próximo paso es preguntarte qué significa esa forma para vos… y hacé un chequeo de realidad. ¿Dos novias = nunca sufrir soledad? Pensá de nuevo. ¿Dos parejas en una cuadra = excelente balance? No hay garantías. “Pareja casada de mediana edad – él es heterosexual, ella es bi-curiosa – busca mujer joven bisexual hermosa con tetas 110 que le guste hacer sexo oral, disponible cada dos fines de semana y alguna noche de miércoles ocasional”. ¿Te suena familiar?

Muchas personas tienen una visión idealizada en sus cabezas. Muchas veces nos quedamos con el envoltorio sin recordar que las relaciones se basan en lo que hay adentro. Vos y tu pareja podrían pasar años buscando a la pareja perfecta para formar la cuadra perfecta, mientras que tu mejor amigo y su pareja estuvieron tratando de juntar coraje para invitarlos a salir por meses. Tal vez quieras que tu esposa se divierta con una chica linda para entretenerte, cuando en realidad ese tipo que conoció en el asado la semana pasada habría hecho una incorporación increíble a sus mundos por muchos años, amándola profundamente y siendo un gran amigo tuyo… y tal vez vos deberías intentar salir con esa chica que conociste en el gimnasio.

Pensá en el poliamor como un estado de apertura para amar en cualquier forma que te llegue, y luego tomar la responsabilidad de manejar esa abundancia cuando lo haga… más que atarte a una fórmula particular que crees ideal. Ver regla #10 para más información.

7 – Sé amable

El poliamor no se trata de tecnicismos. Es el espíritu, no la palabra de la ley lo que cuenta. El poliamor no se trata de tener sexo. De hecho, no se trata de vos para nada. Es una filosofía de moverse por el mundo con pluralidad, generosidad y con dar, y adivina qué, va mucho más allá de tu cita de viernes a la noche. El amor no es ojo por ojo; no es una torta con una cantidad limitada de porciones para repartir; y no está ahí sólo para levantarte el ego. Así que…

  • No salgas con la pareja de alguien más a sus espaldas sólo porque “técnicamente” no es tu problema.
  • Estate al tanto de las personas con las que te involucras para asegurarte de que estén bien, de que sean poli por las razones correctas, incluso si “técnicamente” no es tu decisión.
  • Conocé tus límites y respetalos; cuida los límites de las otras personas también, incluso si “técnicamente” no es tu trabajo.

Como una persona poli, tu responsabilidad con la relación no termina cuando tenés un orgasmo o cuando dejás a tu cita en su casa. Así que no seas una persona repulsiva que va por ahí buscando lo que puede “sacar” del amor, viendo cuánto se puede salir con la suya. No entendiste nada si lo hacés de esa forma.

8 – Tené sexo más seguro

Esto no significa solo que uses preservativos. Significa que veas cómo hablar de sexo con todas tus parejas. Significa que veas cuáles son los riesgos aceptables para vos. El VIH no es el único riesgo allá afuera, y los preservativos no te protegen de todo. Por ejemplo: si alguien tiene herpes oral, ¿le besarías? ¿Les dejarías hacerte sexo oral? Esta respuesta puede ser diferente si, digamos, sólo les ves tres veces por año… si tenés un sistema inmune comprometido… si sos una persona muy sana.

Acá hay algunas preguntas que valen la pena pensar. Recordá, esto no se trata solo de vos. Posiblemente, tus elecciones sexuales podrían afectar a docenas de otras personas… personas que te importan. El sexo es genial. Mantenelo así.

  • ¿Tenés información sobre los riesgos relativos de las cosas que te gusta hacer en la cama? Si no, ¿sabés dónde encontrar la información que necesitás?
  • ¿Sabés cuándo y cómo usar productos de salud sexual como preservativos, guantes, dedales, barreras dentales, juguetes de silicona, etc? Si no, ¿sabés dónde encontrar la información que necesitás?
  • ¿Qué tan cómoda/o estás hablando con tu médico sobre tu vida sexual? ¿Cómo afectarán esos límites a su habilidad para proveerte de cuidados apropiados?
  • ¿Tenés acceso a análisis de ETS? Si es así, ¿cada cuánto crees que es apropiado que vos y tus parejas se hagan análisis, y de qué?
  • ¿Cómo lidiarías con un embarazo no esperado tuyo o de alguien más?
  • ¿Cómo te sentís con prácticas sexuales alternativas, como fisting, sexo anal o BDSM?
  • ¿Tenés límites con juegos con sangre, sogas o esposas, penetración…?
  • ¿Tus límites son diferentes con personas diferentes o situaciones diferentes?
  • ¿Cómo te sentís con los límites de tu pareja?
  • ¿Son compatibles con los tuyos? ¿En qué estás dispuesta/o a negociar, y por qué?
  • ¿Cuáles son tus necesidades y límites con respecto a tu salud emocional en situaciones sexuales?
  • ¿Qué pasa si te enterás de que contrajiste una ETS – a quién le tenés que decir y qué vas a hacer?

[N. de T: Pasate por acá si querés resolver algunas de esas dudas: Sexo + seguro: Riesgo y prevención.]

9 – Sé fuerte

No te equivoques: elegir un estilo de relación poliamoroso es algo radical. Le molesta a la gente – algunas de esas personas puede incluir a tus padres, tus amigos, tus compañeros de trabajo, miembros de tus grupos religiosos o espirituales, tus hijos, y más. Sólo porque tenemos una filosofía alternativa de lo que nos hace felices en nuestras relaciones no significa que todo el mundo va a estar de acuerdo con nosotros. Eso crea mucha presión para todos los involucrados.

Para manejar esto, es de mucha ayuda tener amistades fuertes, una filosofía fuerte, tener rasgos independientes, mucha confianza propia, buen sentido de los límites (los de otras personas, no solo los tuyos), algún conocimiento o palabras bien articuladas que pueden defender o explicar tus elecciones (responder preguntas en esta lista puede ayudar con eso, como también puede ayudar leer unos buenos libros poli), y una comunidad que incluya otras personas poli.

Acá hay algunas preguntas más para pensar:

  • ¿Podés lidiar con las presiones sociales con las que te enfrentarás por haber hecho una elección diferente de la usual?
  • ¿Cómo lidiarías con esto exactamente? ¿Cómo abordarías cada una de las situaciones que escribí arriba?
  • ¿Qué necesita saber la gente? ¿Cuán cómoda/o estás contándoles sobre tus elecciones?
  • ¿Es seguro que hagas público el hecho de tener múltiples amantes? ¿Afectaría la custodia de tus hijos, tu carrera, el lugar que tenés en la comunidad?
  • ¿Es peligroso que hagas público el hecho de tener múltiples amantes? ¿O estás internalizando las presiones sociales y censurándote antes de darles a tus amigos y seres queridos la oportunidad de demostrar su apoyo y la apertura de sus mentes?
  • ¿Cómo lidiarías con la situación si las personas te ven como alguien que engaña, como una puta, una persona codiciosa, una persona inmoral?
  • ¿Qué harías si las personas que no querías que sepan se terminan enterando?

10 – Dejate llevar

En otras palabras, no vayas a buscar nada en particular. Las mejores personas aparecen cuando estamos ocupándonos de lo nuestro, haciendo cosas buenas en la vida, siendo felices, y siendo personas generosas. No es que los servicios de búsqueda de pareja sean una mala idea… es simplemente que el placer de la no-monogamia es estar abierto a las muchas cosas que puedan llegar a nuestras vidas, más que en buscar algo en particular. La vida es generosa si estamos abiertos a recibirla, y se retira cuando la agarramos… igual que las personas.

Fuente:http://youonlywetter.co.uk/blog/2013/12/14/10-realistic-rules-for-good-non-monogamous-relationships/

Traducción:Navimuse, Lisandro Berenguer