Camaradería amorosa

Por Juan Pablo Dorto / 12/11/14

Les voy a escribir algo que estoy “pasando por el cuerpo” como diría un amigo mío.

Quiero amistad. No es que no quiera coger más o tener más afectos, banquen, ya explico. El amor libre me llevó a la introspección, a la libertad afectiva y sexual. Hoy me está llevando a resignificar las amistades también.

Siempre odié el “rolismo” de las familias. Te quieren porque sos un rol: hijo, nieto, primo, hermano, padre. Te quiero, ¿como no te voy a querer, si sos mi hijo? Por cada persona que se quiere porque cumple un rol, está también la que se odia por no cumplirlo. No te quieren por tus decisiones, te quieren por tu valor como familiar/pareja.

Hay algo que como frilober me tocó vivir muy de cerca: Hay odio por roles. Uno “debe” odiar a su co-pareja, no es posible ni la más mínima convivencia con quien quiere a tu amor. Sobre eso ya aburrí en este noble foro.

Hoy lo que más quiero es vivir con personas que no quieran ni odien por roles. Esto es también algo que descubrí en el amor libre y no es para mí ningún tema menor, aún al lado de conceptos gigantes como la introspección, la intensidad e incluso la libertad.

La parte espinosa es que estoy bastante intolerante con los celos y los controles aunque sean mínimos. Ya no comprendo nada, ya estoy cegado. Sí, entiendo, todos tenemos inseguridades, los celos no son malos, los celos bla, los celos ble, los celos blu. Puedo comprender a alguien que está peleando contra los celos, sobretodo porque (y solo cuando) en el horizonte Febo asoma el día en que no será más celoso o sabrá controlarse.

Pero… “Miraste a mi mujer: te odio”. “Te escuchan más que a mí: te odio”. ¡Qué aburrido por jebús! ¡Qué gente! Ya ni siquiera me molesta la territorialidad; ya me aburre, me sofoca. Escena típica: un tipo flirtea con una tipa. Otro tipo, el “dueño” de la tipa, pone caras, tira indirectas. ¿Sos territorial? ¡Andá a jugar al Teg y dejá de poner caras pelotudo!

Final feliz: Si el amor es bueno, el sexo es bueno, la amistad es buena… vengan los amantes, los garches, las parejas. Sí, vos que te cojés a mi novia, a mi novio. Incluso vos que le dijiste que el poliamor es una locura y la monogamia es lo único viable, ¿podemos dejar el libreto de lado un rato y clavarnos un asado con achuras y vino? Bueno, sos vegano, te invito a un chebusán de Subway. ¿Tan dificil es, che?