Celos, Inseguridades y Otras Yerbas

Manejo de los celos en la práctica

Parte 1: Sobre la naturaleza de los celos

Los celos son una emoción inusual ya que se enraízan en otras emociones. Muy seguido, la raíz de los celos es la inseguridad, la idea de que tu relación con tu pareja no es estable; también puede estar enraizada en cosas como miedo, pérdida, miedo a ser reemplazado, etc.

Por esa razón, una resolución efectiva de los celos yace en hallar la raíz de los celos, e identificar las respuestas emocionales en las que se enraízan los celos. Se puede decir que este es el paso más importante para resolver los problemas de celos e inseguridad, y es uno de los más difíciles, porque se basa en una inquebrantable autoevaluación completamente honesta y una voluntad de explorar y entender las emociones incómodas y no placenteras.

Kit de herramientas para Entender los Celos

  • Primero, identificá las cosas que disparan un sentimiento de celos o inseguridad. ¡Tené en mente que los gatillos que llevan a una respuesta emocional celosa no son los mismos que la causa de los celos! Los gatillos son los eventos o situaciones que resaltan un sentimiento de celos; la causa está enterrada más profundo, en otras emociones.
  • Llena el espacio en blanco: “No me gusta que mi pareja haga X cosa porque si mi pareja hace X cosa, entonces _______________.” ¡Sé honesto! Identificá los miedos o dudas que puedan causar las conductas que disparan los sentimientos de celos o inseguridad. ¿Qué es lo peor que puede pasar? ¿Qué cosas malas crees que pueden pasar si tu pareja hace lo que sea que cause la respuesta celosa? (Esto puede tomar un tiempo. Tal vez te ayude escribir tu respuesta; si sentís un conflicto o una mezcla de emociones, escribí cada una, y tratá de identificar exactamente qué sentís cuando tu pareja hace lo que sea que cause la respuesta celosa.) A menudo, simplemente poniéndole nombre a tus miedos, por más que infundados que los encuentres racionalmente, ya los reducís significativamente.
  • Yendo más profundo: ¿Por qué crees que estas cosas pueden pasar? ¿Son válidos esos miedos? ¿Cómo se siente tu pareja con respecto a estas cosas? Habla con tu pareja sobre lo que crees que pasaría si tu pareja hace lo que sea que dispare las inseguridades o los celos.

Posibles obstáculos

- Miedos, celos, inseguridades, y emociones similares buscarán justificarse y convencerte de que son válidas; y la realidad emocional que crean influenciará tu forma de ver las cosas. Siempre se sienten válidas, incluso cuando no lo son. No asumas que tus sentimientos siempre dicen la verdad. Miralos críticamente, a la luz del día.

Cuando examinás las cosas que creés que pasarían si tu pareja hace lo que dispara tus celos, en general, lo que descubrís es que las cosas que te asustan no son realmente verdaderas. Saber eso intelectualmente no hace que los sentimientos se vayan, pero si te da información sobre en qué están enraizados esos sentimientos.

Ahora, no todos los celos son irracionales, y no todos los celos son infundados. Si tu pareja tiene un historial de engañarte o de traicionar tu confianza, por ejemplo, entonces es perfectamente razonable y apropiado sentir que tu pareja puede no ser honesta con vos, o que puede que no haga lo que dice. Los celos útiles—los celos que son una advertencia válida de un problema en una relación—son muy diferentes a los celos irracionales.

No es fácil identificarlos, sin embargo, porque las respuestas emocionales buscan justificarse, y pueden influenciar la forma en que ves el mundo. Es posible encontrar evidencia para apoyar casi cualquier sentimiento, si buscas lo suficiente.

Parte 2: Deconstruyendo los celos, el miedo, y la inseguridad.

Cuando ya observaste a los celos a través de una visión de evaluación crítica, muchas veces encontrarás una gran cantidad de conocimiento en las cosas que subyacen esos sentimientos. Ahora es tiempo de empezar a trabajar en la raíz del problema.

Una forma de hacer esto es volver a la oración, “No me gusta que mi pareja haga X cosa porque si mi pareja hace X cosa, entonces _______________.” Mira la forma en que llenás el espacio en blanco. ¿Qué revela de tus conjeturas? ¿Sugiere algo sobre la forma en la que ves tu relación con tu pareja? Las cosas que revela sobre tus conjeturas y tus ideas sobre tu relación—especialmente las ideas tácitas no dichas de las que tal vez no estés consciente—dirá muchas cosas sobre cómo resolver los problemas que son la base de los celos.

Kit de Herramientas para Deconstruir una Inseguridad

  • Hacé una lista de conjeturas escondidas. Estas son las ideas que subyacen a tus miedos.

Digamos, por ejemplo, que te diste cuenta de que “no me gusta cuando mi pareja besa a otra persona en frente de mí, porque si mi pareja besa a alguien más, puede que esa persona bese mejor que yo. Si esa persona besa mejor que yo, tal vez esa persona es mejor en la cama también. Si esa persona es mejor en la cama que yo, tal vez mi pareja prefiera a esa persona antes que a mí. Si mi pareja prefiere a esa persona antes que a mí, tal vez mi pareja me deje.”

Este ejemplo muestra un número de presuposiciones, de las cuales algunas están enterradas muy profundo, sobre la naturaleza de las creencias sobre las relaciones de esta persona hipotética. ¿Son estas suposiciones ciertas? ¿Qué son? En este caso, una lista de presuposiciones escondidas podrían ser:

- Mi pareja esta conmigo por la forma en la que le satisfago en la cama.

- Mi pareja valora las cosas que alguien hace en la cama.

- Si alguien más es mejor que yo en la cama, mi pareja puede desear dejar de tener sexo conmigo.

- La forma en que soy en la cama es fija y no puede cambiar; alguien que es mejor que yo en la cama siempre será mejor que yo en la cama; y no hay nada que yo pueda hacer al respecto.

- Si mi pareja encuentra a alguien que le satisfaga más que yo en la cama, mi pareja ya no me necesitará.

  • Examina estas presuposiciones. ¿Son válidas? ¿Son reales? ¿Tienen mérito? ¿Realmente las crees? ¿Qué dice tu pareja de eso?

Ahora, cuando hagas esto, tal vez encuentres que una o más de estas ideas sea verdad.

Hay gente en el mundo que, por ejemplo, basa sus relaciones en el sexo; hay gente en el mundo que elegirá a la persona más divertida en la cama, y dejará a la otra.

Pero si estas presuposiciones son verdaderas, y tienen validez, entonces la pregunta que sale es: ¿Realmente querés esta relación? Si tu pareja sólo está con vos por el sexo, entonces, ¿qué valor tiene esa relación? ¿Es eso lo que querés, o simplemente estás en la relación por miedo a la soledad?

La mayoría de las veces, cuando arrastrás a la luz las presuposiciones que se esconden en los celos y las mirás, encontrarás que en realidad no tienen mérito. En este ejemplo hipotético, hay muchas presuposiciones que probablemente no sean reales: primero, que esta persona es “mejor” en la cama que vos (en realidad, incluso el mismo acto sexual con dos parejas diferente son dos experiencias completamente diferentes; no hay forma directa de compararte con otra persona); segundo, que la única razón por la que tu pareja esta con vos es por tus servicios sexuales; tercero, que es imposible para vos controlar cuán satisfactorio sos para tu pareja; y cuarto, que tu pareja va a elegir dejarte por alguien así.

Tené en cuenta que este es un ejemplo hipotético; tu propia experiencia con tus propias respuestas emocionales serán diferentes.

Pero el mismo proceso puede aplicarse a tus experiencias; ¿las presuposiciones que no se dicen detrás de tus miedos son válidas? ¿Podés deconstruir tus miedos, y ver de qué están hechos? ¿Estos miedos tienen sentido? ¿Dicen la verdad?

Miedo a la soledad

El miedo a la soledad se podría decir que es una de las cosas más difíciles con que lidiar en una relación. A menudo, viene de una idea de que la pareja que tenés ahora es alguien con quien debés estar; si perdés esta relación, por cualquier razón, nunca encontrarás otra. Este miedo puede hacerte muy difícil el preguntarte qué necesitás en una relación (por miedo a que tu pareja se vaya si pedís mucho), y puede agregar un borde de desesperación a cualquier otro miedo o inseguridad que sientas (porque si no logras que esta relación funcione, nunca tendrás otra oportunidad de felicidad).

 

Conquistar el miedo a la soledad es un paso necesario en la búsqueda de la seguridad; si no podés sentir seguridad en tu habilidad de ser feliz sin tu actual pareja, se hace mucho más difícil tener seguridad en tu relación actual.

Parte 3: Construyendo un reemplazo

Una vez que llegaste hasta acá, ya casi estás. Entender las cosas en las que las respuestas de tus celos están enraizadas, y sacar esas raíces, te da un poder tremendo sobre esos celos. El próximo paso en conquistar esos celos es construyendo nuevas ideas que puedas tomar cuando empieces a sentir celos.

La forma en que hacés esto es encontrando contraargumentos a las cosas que se esconden detrás los celos. Estas son las cosas que podés usar para decirle a tus miedos, “No, las cosas a las que les temo no son verdaderas, he aquí el porqué.” Son ideas concretas, con bases las que podés usar cuando los celos o inseguridades salen a flote.

Kit de Herramientas para reemplazar miedos e inseguridades

  • Volvé a la lista de presuposiciones e ideas en las que están fundados tus miedos. Para esa lista de presuposiciones e ideas, hacé otra lista de cosas que demuestren por qué los miedos e inseguridades están infundados.

En el ejemplo del que hablamos antes, se vería algo así:

- Presuposición: Mi pareja está conmigo por la forma en que le satisfago en la cama.

- Hecho: Mi pareja no está conmigo por la forma en que le satisfago en la cama. Mi pareja está conmigo porque le agrego valor a su vida. Mi pareja está conmigo porque tengo cualidades que le gustan y que admira. Mi pareja está conmigo porque me ama. Puedo confiar en ese amor, y puedo confiar en la realidad de que mi pareja quiere estar conmigo por quien soy, no por la forma en que beso o como soy en la cama.

- Presuposición: Mi pareja le da valor a las cosas que alguien hace en la cama.

- Hecho: Mi pareja puede valorar las cosas que alguien hace en la cama, pero eso no tiene nada que ver conmigo. Mi pareja también me valora a mí. Mi valor no depende de nada por fuera de mí. Mi valor no depende de que yo sea de lo mejor en la cama. Mi pareja puede divertirse estando con alguien más, pero esto no refleja de ninguna manera el valor que mi pareja obtiene de mí.

Y así continúa. Si es necesario, sentate con tu pareja y repasá tu lista de miedos y presuposiciones con él o ella. Tan tonto como parezca, puede que encuentres útil escribir todas estas cosas que desafían y espantan tus miedos y que de alguna forma podés llevar en tu bolsillo.

Hacer una lista de cosas que desafían tus miedos y tus presuposiciones es una herramienta poderosa porque tus celos no van a desaparecer de un día para el otro; como animales, buscarán protegerse a sí mismos. Cuando estés sintiendo una respuesta emocional que no te guste o no querés tener, es útil a veces poder señalar a una lista concreta de razones por las que esa respuesta es injustificada.

Valor personal

Una trampa fácil en la que podés caer si estás examinando tus emociones y construyendo reemplazos para tus miedos e inseguridades es creer que tu pareja te valora y te ama por lo que haces, no por lo que sos. El peligro de suponer esto es que puede llevar a pensar que si alguien más hace lo que vos hacés mejor que vos, tu pareja te puede reemplazar por esa persona.

En realidad, las personas no son intercambiables. Incluso si alguien más comparte todos tus intereses, hace todo lo que vos haces, y se comporta de la misma forma que vos en tu relación, aún así sos un individuo. Las cosas que te dan valor son únicamente tuyas; la misma experiencia con dos personas diferentes tiene dos sabores diferentes. No pueden reemplazarte, ni siquiera por alguien que hace lo mismo que vos, porque es quien sos como persona lo que te hace especial.

No busques ser especial buscando fuera de vos; no asumas “soy especial por soy la única persona con la cual mi pareja hace tal o cual cosa” o “soy especial porque soy la única persona que sabe tal o cual cosa de mi pareja.” La idea de que ser especial depende de cosas por fuera de uno puede fácilmente llevar a la inseguridad, porque si alguien más hace esas cosas, ya no te sentirás especial. Por otro lado, la idea de ser especial por algo que viene de adentro no te la puede sacar nada.

Parte 4: Construyendo nuevos hábitos

En líneas generales, las respuestas emocionales son cosas aprendidas; y como todas las cosas aprendidas, las personas nos hacemos buenas  practicándolas. Los celos y la inseguridad no son diferentes. De una forma muy real, una persona se vuelve buena siendo celosa o insegura practicando ser una persona celosa o insegura, y se vuelve buena en ser confiada y segura de sí misma practicando ser una persona confiada y segura de sí misma.

El último paso para construir un acercamiento a las relaciones más seguro y menos celoso es practicando ser seguro. Mientras más te comportes como una persona que está confiada y segura de sí misma, más te convertís en una persona que es confiada y segura de sí misma. Casi suena demasiado fácil, pero es una técnica extremadamente fácil. Las aptitudes mentales se aprenden igual que las habilidades como tocar el piano.

Todas las nuevas habilidades se sienten torpes, incómodas, y forzadas al principio. Poca diferencia hace de qué habilidad estemos hablando; la primera vez que probás andar en bicicleta o tocar el piano, se siente extremadamente incómodo.

Lo mismo pasa cuando aprendes nuevas aptitudes mentales o emocionales. Si te acostumbrás a pensar en vos como una persona celosa, si te describis como una persona celosa, entonces estás practicando ser una persona celosa; se siente natural y correcto porque lo practicaste hasta el punto en que se volvió natural. Similarmente, cada vez que le das la bienvenida a pensamientos o sentimientos que dicen que no sos lo suficientemente buena persona, o que tu pareja no quiere realmente estar con vos, estás practicando esa inseguridad.

Practicar la seguridad y confianza propia lleva a ser una persona confiada y segura de sí misma.

Kit de Herramientas para practicar la seguridad

  • Empezá por examinar los hábitos mentales que ya desarrollaste. Cuando ves a tu pareja con otra persona, ¿automáticamente pensás “Esa persona es mucho más atractiva que yo, por supuesto que mi pareja prefiere a esa persona”? Ese es un hábito que refuerza la inseguridad.
  • Luego, mirá los comportamientos a los que esos hábitos llevan.  Una de las formas más comunes que tiene la gente para lidiar con los celos es controlando el comportamiento de sus parejas, para tratar de evitar las cosas que disparan los celos. Pero un disparador no es una causa; si la causa raíz de los celos no fue resuelta, los celos aun existen, simplemente están ocultos. Deshacerse de los celos significa dejar ir la idea de que la forma de prevenirlos es controlando el comportamiento de tu pareja así no ves lo que sea que lo dispare.

Esto requiere mucho coraje. Requiere exponerte a propósito a lo que te hace sentir celos; y cuando estás hundiéndote en el barro, como dice el dicho, ¡puede ser muy difícil recordar que tu objetivo era drenar el pantano! Los celos se sienten muy mal, y hacen que quieras hacer cualquier cosa que puedas para que el sentimiento pare, ahora mismo. Pasar por esto de una vez por todas significa desafiarlo, y eso significa no tomar la salida fácil.

Otra forma común que tiene la gente de lidiar con los celos es el “remedio estructural”— controlar los celos controlando la forma de la relación, con la esperanza de que si la relación tiene la forma correcta, los celos nunca salgan a la luz.

Los tres abordajes estructurales más comunes para lidiar con los celos son normativas primaria/secundaria (“no me darán celos si sé que soy la relación primaria, la número 1, la relación “real”, la persona que puede mantener a las demás subordinadas”), el abordaje de la mujer bisexual sexy (“no me darán celos si ambos salimos con la misma persona, porque si mi pareja está teniendo sexo con alguien más, no hay necesidad de sentir que me excluyen o inseguridades si yo también estoy teniendo sexo con esa persona!”), y controlar el sexo de las parejas de tu pareja (lo que puede tomar dos formas; ya sea “Una persona del sexo opuesto que yo puede ofrecerle a mi pareja algo que yo no puedo ofrecerle, entonces está bien que mi pareja tenga amantes del mismo sexo que yo porque no pueden hacer nada que yo no pueda, pero mi pareja tiene prohibido tener amantes que no sean del mismo sexo que yo porque le pueden dar cosas que yo no puedo dar” o “Una persona del sexo opuesto al mío no es una amenaza, porque las experiencias que le dará a mi pareja no podrán reemplazar las experiencias que obtiene de mí; por lo tanto, está bien que mi pareja tenga amores del sexo opuesto al mío porque no me pueden reemplazar, pero mi pareja tiene prohibido tener amantes que sean del mismo sexo que yo porque pueden amenazarme.”)

Los tres abordajes estructurales pueden parecer correctos para algunas personas, pero les sobran suposiciones erróneas: que los celos son lógicos y funciones racionalmente, y que las personas son más o menos reemplazables.

El abordaje más difícil, menos cómodo, más corajudo dice algo así: “Si mi pareja hace lo que sea que dispare mis celos, y eso hace que sienta celos o que me amenazan o inseguridades, reconozco que estos sentimientos no son reales. Tengo una decisión que tomar. Puedo intentar evitar los celos, o puedo actuar como una persona que es segura y confiada de sí misma incluso si aún no me siento una persona segura y confiada de sí misma, y confiar en que mi pareja me cuidará.”

Tomando la decisión de actuar como una persona segura y confiada de sí misma incluso cuando no te sentís como una persona confiada y segura de sí misma es una de las cosas más difíciles que vas a hacer, al menos la primera vez que lo hagas.

¿Cómo hago esto?

Encontrá las cosas que disparen tus celos, y dejá que tu pareja haga esas cosas.

Volviendo al ejemplo hipotético anterior, suponé que sentís celos cuando tu pareja besa a alguien en frente de vos; entendidiste que tus celos están enraizados, y, en última instancia, en un miedo a que te reemplacen; y armaste una lista de razones por las cuales no te van a reemplazar. Todo muy bien, pero eso solo no es el final del asunto. El fin consiste en tomar las decisiones de una persona segura y confiada de sí misma, una persona que no siente esos celos. Y eso significa decirle a tu pareja “está bien que beses a tu pareja en frente mío.”

La primera vez que hagas esto tus celos te van a gritar, tratando de convencerte de que el mundo está por terminarse. Hacelo de todas formas. Buscá esas cosas que sabés que invalidan tus miedos y confiá en tu pareja.

Cuando haces esto, algo mágico pasa.Tus miedos y celos empiezan a verse más pequeños y mucho más tontos. La segunda vez que los haces, va a ser más fácil; la tercera vez, tal vez empieces a preguntarte por qué hacías tanto escándalo.

Al final, tenés una opción.

Tus celos e inseguridades son cosas que podés entender; y más importante, podés elegir cómo comportarte, sin importar lo que sientas. Sos responsable de tus propios actos y de las consecuencias de esos actos; sin importar cuán fuertemente sientas inseguridades o qu te amenazan, aún tenés una opción. Las decisiones que se rinden ante las inseguridades las fortalecen; las decisiones que enfrentan tus inseguridades, las debilitan.

Soy un firme creyente en el poder de la elección afirmativa. Elegir comportarse de la forma en que una persona segura y confiada se comporta te lleva más cerca a ser una persona segura y confiada. Hay muchas herramientas que pueden ayudarte a tomar esas decisiones, pero al final esas herramientas no pueden hacer el trabajo por vos; en algún punto, se vuelve necesario tomar esas decisiones y afirmarlas.

Elegir comportarse como si fueras una persona confiada y segura ante los celos es difícil e incómodo. Sin embargo es una decisión que lo vale.

Fuente:Practical Jealousy, Retiro Poliamoroso de Florida del 2006

Traducción:Navimuse, Luna B.