Hijos, convivencia, problemas legales

Mi Amor En Transición… Soluciones Prometedoras para Relaciones Cambiantes

Por Louisa Leontiades / 12/07/16

La basura de un hombre es el tesoro de otro. Pero por un tiempo yo fui vista como ambas… por un solo hombre. Mi querido, mi roca y el padre de mis hijxs. No somos como cualquier otra pareja. O por lo menos, no como la mayoría de otras parejas. Tenemos una relación amorosa romántica. No sólo entre nosotrxs. Hemos llegado a un estado maravilloso de unión en nuestra relación, si bien su contenido ha cambiado.  Sin embargo seguimos juntxs, de hecho más que antes cuando nuestra unión parecía depender de si el romance era parte también.

Para una situación como la nuestra, la sociedad preferiría la peor alternativa: Estar infelizmente sin sexo o separarnos y listo. Escupimos en tu cara  (sociedad) con nuestra relación co-creada, ya hermosamente transicionada y abierta.

Nos amamos, disfrutamos vivir juntxs y después de ocho años, ya nos consideramos familia (y la familia es importante para nosotrxs). No, no estamos juntxs por lxs chicxs… Porque eso implicaría que estamos haciendo un sacrificio y para nosotrxs no hay tal cosa en esto. Seguimos juntxs porque queremos. Salimos y reímos como sólo dos personas que aún se aman podrían. Tomamos café mientras tenemos largas conversaciones, discutimos nuestros planes de renovación para la casa y la fascinante evolución de nuestrxs adoradxs hijxs. Y nos damos fuerzas el unx al otrx.

Han habido algunas recalibraciones necesarias en el camino, principalmente replantearse la anticuada idea de que una relación se ve como fallida si se deja de tener sexo en ella. Podés sacar casi cualquier cosa de una relación (una pasión pasada por la ópera por ejemplo) donde unx dice: “¿Sabés qué? Ya no me copa tanto”.

Y no es un problema. Ciertamente no es base para romper una relación. No lo consideramos un problema porque lo reconocemos por lo que realmente es. Un cambio y no uno insuperable. Siempre estuvimos en una relación abierta y quizás es por eso que lo vemos diferente. Teniéndonos cerca, decidimos mantenernos juntos. Sufrimos lo que teníamos, juntxs. Celebramos por lo que todavía tendremos, juntxs. Tuvimos conversaciones difíciles pero llenas de amor sobre la transición y aún así un solo problema real.

Y es que las mujeres con las que han salido me ven como un problema. Lo quieren a él todo para ellas. Aún cuando mantenemos habitaciones separadas. Aún cuando me tomé el trabajo de darles la bienvenida a la casa, ya sea con mi presencia o, cuando fuera necesario, mi ausencia. Aún cuando le confié el poder de decidir dónde poner sus tiempos. Si me ven como una amenaza, eso es lo que soy para ellas. Pero no es así.

En términos simples, él viene con una familia. Él nos ama y nosotrxs lo amamos. ¿Preferirían vivir con él en una casa hecha para dos? Quizás. Sí, es un pre-requisito que a las mujeres con las que sale les guste más un estilo de vida “en comunidad”. Él y yo aun compartimos esa pasión. Así que ella está completamente bienvenida a vivir con nosotros también si a él le parece bien, acá en la casa que él y yo tenemos, o quizás un día en la casa de todxs o, en efecto, cualquier arreglo que apoye a nuestra familia mezclada. Después de todo, si se aman tanto, ella también será parte de la familia… y parte de la vida de nuestrxs hijxs. Como cualquiera que cuide a mis hijxs, su influencia no puede ser subestimada. Como cualquiera que mi pareja ame, su importancia no puede ser subestimada. Viviendo lejos de su familia, que somos mis hijxs y yo, nos haría muy infelices. Una y otra vez vi familias devastadas por el deseo de una persona de poseer a otra completamente. Una vez fui parte de eso, destrozada por la amargura.

¿Por qué quieren que sea infeliz? ¿Por qué tenemos nosotros que ser infelices? ¿Por qué tenemos que hacer infelices a nuestrxs hijxs?

Hace un año ya que vengo enamorada fuerte y firmemente y también en el limbo. Temiendo que su deseo por amor romántico sea satisfecho por una mujer que no podría aceptarme ni lo haría como parte de su familia. No es binario. Una me aceptó como una molestia temporal. Otra rechazó hasta conocerme. Estaba en mi casa. Jugaba con mis hijxs y negaba mi presencia. Al final, decidió irse. Pero ahora una decidió abrir sus ojos encantada, sorprendida y maravillada dijo, con una pasión y convicción a la par de la mía “Wow, consigo un gran novio y el apoyo de su familia todo en uno? Es casi utópico”.

Es una mujer excepcional que me ve como un tesoro. Están felices juntxs. Eso me hace feliz. Y a nuestrxs hijxs también. Una gran familia fluida relacionalmente y feliz. Mi hija ahora tiene varios modelos femeninos a seguir en su vida. La vimos crecer tan bien en los últimos meses que nos llena los corazones a todxs. Es algo maravilloso. La sociedad desea que las familias y los corazones deben romperse bajo la rigidez de las convenciones y la moralidad Victoriana; que mis hijxs pierdan la presencia de su padre o la mía, y pasar por pérdidas traumáticas para preservar una estructura relacional diseñada para promover exclusividad y posesión. La sociedad supone que debemos sucumbir al miedo y los celos a medida que vamos formando nuevas relaciones. Pero como debe haber sido escrito por alguien con mejores habilidades que las mías.  Señor, si la sociedad supone eso, entonces la sociedad es una mierda.

Sin saber el futuro, así como cualquier otrx, me di cuenta que nuestra red íntima es cada vez más fuerte porque todxs somos flexibles. Somos abiertxs. Nos comunicamos honestamente. Confrontamos las dificultades que otrxs interpretarían como el final de una relación. Se olvidan que al final de una cosa, viene el hermosamente prometedor comienzo de otra.

Fuente:http://louisaleontiades.com/my-transitioned-love-promising-solutions-for-changing-relationships/

Traducción:Arachno Boris

Revisión:Feli , Natty de Buracko