Orientaciones y Formas de relacionarse

Poliamorosa, pansexual y orgullosa - Por qué soy tan abierta y directa

Por Gaby Dunn / 20/04/16

La actriz y escritora Gaby Dunn analiza su identidad y se sincera acerca de los prejuicios que enfrenta.

Hace unos meses salí a comer a un “brunch gay” con amigas lesbianas en West Hollywood. Usé un vestidito rosa, el pelo suelto y rulos. Unas horas más tarde dejé a mis amigas en The Abbey (un bar gay de Los Ángeles) para encontrarme con mi novio. Después de cenar, les mandamos un mensaje a mis amigas para juntarnos de nuevo. Me había cambiado entre los dos eventos, y ahora tenía un short, una gorra con la visera hacia atrás, una camisa de franela, y zapatillas.

 

“¿Cómo puede ser que te fuiste del brunch hoy toda hétero, y ahora volvés con un tipo y vestida tan gay?” preguntó una amiga al vernos por segunda vez en el día.

 

Aunque claramente fue una broma, su pregunta me tocó en un lugar muy puntual.

 

Ni lo suficientemente gay, ni lo suficientemente hétero.

 

Estoy dispuesta a salir con gente de todo el espectro de género, incluyendo gente trans, gente agénero, etc., por lo cual parece ser que en realidad, aunque me identifiqué como "bisexual" la mayor parte de mi vida, en realidad soy “pansexual”. (Gracias, Internet, por enseñarme una nueva palabra).

 

Utilizo ambas etiquetas de forma intercambiable. Algunas personas creen que “bi” implica un binario y que “pan” es más inclusivo, pero a mí no me convence. Fui "bi" en mi cabeza durante aproximadamente 12 años, y cambiar de etiqueta ahora me resulta difícil.

 

Pero más allá de la cuestión bi / pan, prefiero las relaciones poliamorosas. Para mí, el poliamor es tener una pareja primaria, quien es mi prioridad, y luego tener otras parejas dependiendo de si me gusta alguien y yo le gusto a él/ella. A veces ese tercero también se acuesta con mi pareja primaria. A veces no. A veces, mi pareja se está viendo con otra persona. A veces no. Es una relación abierta, y casualmente, siendo pansexual como soy, a veces ocurre con un hombre, pero más frecuentemente con una mujer.

 

Hace un poco más de un año que tengo novio. Es cisgénero y heterosexual, es decir, cuando los doctores lo identificaron como masculino al nacer, acertaron en un 100%.

Por la forma en que viví mi vida antes de conocerlo, casi todas mis amigas cercanas son mujeres, y casi todas esas mujeres se identifican como queer. Cuando tenía novias, podía incluirlas en mi grupo de amigas perfectamente (era un poco demasiado perfecto, en realidad. Es difícil tener una “noche de chicas” si tu novia quiere sumarse). Pero ahora tengo a un tipo bueno, dulce e inteligente a mi lado. Todavía salgo con gente dentro de nuestra comunidad gay, pero ahora vengo con un ancla de características masculinas. La mayoría de mis amigos se han hecho amigos de él también. Sin embargo algunos se fueron, confundidos porque "todas las lesbianas de acá cogen con hombres".

 

Este mismo fin de semana una amiga dijo “¿No es genial que seamos todos gays?”. Y luego me miró a mí y añadió “bueno, más o menos”. Me dolió. Me dolió porque fue la destrucción de la mismísima y muy real fluidez de sexualidad que muchos queers experimentamos. Me hace sentir que mis relaciones no son válidas o significativas, o que ofendí a "mi gente" por enamorarme de un hombre hétero. Me hace sentir que lo que soy yo no importa – lo único que importa es con quién tengo sexo esa noche.

 

La verdadera diferencia entre las dos

Esta confusión sobre mi identidad no ocurre solamente entre mis amigos. También pasa en los pequeños y en los grandes momentos de mi vida diaria, cuando la gente me mira de arriba a abajo (y miran a la persona a mi lado) y en base a eso deciden cómo tratarme.

 

Cuando estoy saliendo con un tipo, mi vida de "chica normal” es bastante…digamos, normal.

Las familias de mis novios me juzgan por mis méritos y no en base a sus opiniones de la homosexualidad. Cuando salimos a comer, el mozo le da la cuenta a él. Me invitan a meriendas y citas dobles con mis amigas hétero y sus novios. La gente mayor nos sonríe en la calle a mi novio y a mí cuando vamos de la mano. Me corren la silla y abren la puerta por mí. Se interpreta que soy una chica “normal".

 

La vida es muy distinta cuando la gente asume que soy lesbiana. Como lesbiana, me invitan a las noches LGBT de la universidad local, o a la liga de bowling gay. Mi conexión con otras mujeres es fuerte y cálida, ellas confían en mí. Me entrevistan para publicaciones del mundo gay, pero también me gritan cuando estoy tratando de besar a mi novia en la vía pública. Nos ponemos nerviosas cada vez que estamos caminando juntas de noche y pasa un camión lleno de tipos que nos gritan.

 

Mi novio mide 2 metros - nunca se nos acercó nadie al besarnos en público. Cuando un hombre se presenta ante nosotros, a mí ni siquiera me da la mano, porque mi novio les da miedo. Con todas las mujeres con las que alguna vez salí, si nos poníamos cariñosas en un bar, había hombres que se acercaban y decían que era un placer mirarnos - como si nuestra relación fuese una puesta en escena para ellos.

 

En el pasado, al comenzar una relación con un hombre, la gente me trataba como si me hubiese “curado” de mis inclinaciones lésbicas, como que me habían abducido de vuelta a la heterosexualidad… como que me habían quitado lo queer. Pero en mi relación actual, eso no podría estar más lejos de la realidad. En mi relación actual, soy todo lo queer que quiero ser.



 

Una vez en mi show de consejos en YouTube, un espectador preguntó cómo se puede hacer saber tu identidad sexual a amantes potenciales sin ser demasiado obvio. Si tu apariencia es femenina, como aparentemente es la mía, ¿cómo encontrás otras mujeres? Respondí que una gran ayuda es tener un canal en YouTube donde sólo hables de que sos bisexual. Lo dije en broma, pero es verdad.

 

Ser tan abierta en lo que escribo, en mis videos y en mi presencia online me ayudó a terminar con las conversaciones incómodas sobre por qué tengo ex-novias y ahora tengo un novio hombre. Si grito a los cuatro vientos que soy queer, en algún momento la gente lo va a tener que entender, ¿no? Me dí el lujo de hacer un video sobre mi proceso de salir del clóset (lo supe a los 12, se lo dije por primera vez a alguien a los 18, y recién después de eso empecé a ser realmente abierta al respecto). Es una historia que he contado en diferentes medios, pero cuando era niña no siempre lograba reunir el valor para hacerlo (fui a una secundaria religiosa, y recuerdo haber tenido regulares ataques de pánico al imaginarme que todos en el pasillo me miraban y sabían que era gay).

 

Y un mes atrás me senté con una antigua compañera de curso, quien ahora es lesbiana declarada, y le conté esas alucinaciones paranoides a toda la comunidad de YouTube. De adolescente, jamás podría haber predicho que algún día iba a tener la confianza para hacer eso. Es increíble como uno cambia con el tiempo.

 

Dicho esto, a pesar de que yo y mi sexualidad somos altamente googleables, uno nunca termina realmente de “salir”. Después de investigar un poco en Internet, la familia de mi novio fue preocupada a preguntarle si sabía que su nueva novia era gay. “Les tuve que explicar que la sexualidad es un espectro”, se quejó él, avergonzado. “Esa es una conversación que nunca pensé que tendría que tener”.

 

Si bien me sentí mal por él, me puso contenta servir de herramienta educativa para gente que, de otro modo, nunca habría tenido contacto con la idea de la sexualidad fluida. ¡Es 2016! ¡Salió una nueva peli de Star Wars! ¡Estados Unidos probablemente tenga una presidenta! ¡Pude haber tenido novias, ahora tener un novio, y no ser una traidora para los hétero ni para los gays! ¡El mundo es así de loco! ¿No es genial?

 

Es por esto es que tan importante para mí ser abierta y directa. No quiero ser eclipsada por la persona con la que estoy saliendo en el momento, y quiero que la gente sepa que los pansexuales, bisexuales y queers no “desaparecemos” cuando empezamos a salir con alguien con una identidad diferente a la de nuestras parejas anteriores. Esa es la verdad - y los hetero, los gays, y todos los demás entre medio tienen que aceptarla. La vida va a ser más divertida para todos cuando lo acepten.

 

Fuente:http://www.womenshealthmag.com/sex-and-love/polyamorous-pansexual

Traducción:Malena Carranza

Revisión:Navimuse, DemonWeb