Las preguntas de siempre

Por Natty de Buracko, Mina de Tesalia, Jaime Athens Carvajal, Cecilia Figlioli, Sil Gonzalez , Pato Dragoni, Juan Pablo Dorto / 20/07/16

¿El amor libre es como meter los cuernos pero sin culpa?

Para meter los cuernos no hay que pensar mucho y tampoco es tan difícil ocultarlos. Peeeero… por algo quienes “meten cuernos” no le cuentan sus hazañas a sus relaciones.  La infidelidad presupone que la otra persona no se entere de tus otros vínculos.

La diferencia entre “meter los cuernos” y el amor libre no es la falta de culpa, es la sinceridad y honestidad en las relaciones considerando que todas las partes puedan consentir ese tipo de vínculo, con pleno conocimiento y capacidad de decisión. Hay quienes sienten culpa, de todos modos. A veces es complicado deshacerse de mandatos culturales tan arraigados.

El amor libre no es como meter los cuernos, es querer disfrutar de algo tan necesario como el afecto o la sexualidad y no prohibir ese mismo disfrute a tus relaciones.
 

¿El amor libre es lo mismo que el poliamor?

No, aunque a veces se usan como sinónimos. En general el poliamor es una forma de relacionarse establemente con más de una persona a la vez con el pleno conocimiento de todas, mientras que el amor libre es un término que incluye al poliamor o a otras prácticas como la anarquía relacional.


¿Se puede amar a dos personas al mismo tiempo?

El amor es algo muy complejo de definir. Pero sí, es posible. Hay muchos ejemplos de esto dentro de las diferentes comunidades del Amor Libre.

Además, si es posible amar a más de dos personas en otro tipo de relaciones, como por ejemplo de amistad, parentalidad o fraternidad.
 

¿Y cómo hacen con los celos?

Hacemos varias cosas. En principio no los negamos ni condenamos pero tampoco los tomamos como prueba de amor. Y hay quienes nunca sienten celos, aunque parezca mentira. 

Creemos que los celos se generan de acuerdo a una necesidad que inculca el medio social, de pertenencia, posesión y propiedad. Para muchas personas, celar es un reflejo de la forma que siempre entendimos al amor.

Por supuesto que para muchas personas no es fácil dejar de tener celos. Tampoco creemos que quien cela sea mala persona o tenga algún tipo de problema insalvable. ¡Todas las personas tenemos inseguridades!.

Más artículos sobre este tema http://amorlibre.org/temas/celos y aquí está esta guia para manejar los celos en la práctica http://amorlibre.org/manejo-de-los-celos-en-las-practicas
 

Si tenés dos parejas... ¿querés estar con los dos juntos? ¿te calientan los tríos?

Imaginamos que esta pregunta suele estar dirigida a si queremos estar con ambos al mismo tiempo en la cama.  Aunque algunas personas disfrutan de la sexualidad alternativa, esto no es condición para practicar el amor libre.

Lo que sí, no queremos que nuestras decisiones se muestren reducidas con un fetiche o un morbo particular. Si fuera sólo calentura sería hasta más fácil.

 

Mi pareja quiere una relación libre ¿no le basta conmigo?

Las personas con quienes nos relacionamos no nacieron para contentarnos y proveernos de lo que nos falta. Cuando alguien decide practicar el amor libre está decidiendo sobre su propia persona y no en relación a las personas con quienes se relaciona.

Ni las personas ni los vínculos se reemplazan ni se anulan entre ellos por lo que tener relaciones múltiples no significa que no haya satisfacción.



¿Estás con dos mujeres? ¡Sos un ganador!.

Pensar que el número de relaciones concomitantes que tenemos determina nuestro éxito en la vida, habla de una mentalidad que prioriza exageradamente el valor de la intimidad sexual, que considera al acto sexual en sí mismo como un ''premio''.

Nosotros invitamos a todos a replantearse el rol que nuestra cultura insiste en darle al acto sexual y reflexionar sobre cuáles serían los motivos reales para considerar que una persona está teniendo éxito en la vida. ¿Cuáles serían entonces los ''premios'' que justifican mejor el pensar que alguien es un ''ganador"?.

Entendemos que para la sociedad, parece que un varón con dos mujeres es un “ganador” pero no nos gusta la definición porque la mujer que hace lo mismo recibe la valoración de “puta”. Además muchos de los varones hetero involucrados en este tipo de relaciones no lo hacen para mostrarse ni recibir veneraciones de los demás y muchas veces hasta se contienen de demostrar afecto en público porque la sociedad los califica de esta forma.
 

Entiendo que estés caliente... pero… ¿eso es amor?

Quitando de lado que la definición de amor varía según la persona, sólo las que estén involucradas pueden saber si lo que sienten es calentura o es amor. Visto de afuera, hay muchas cosas que pueden malinterpretarse. ¿Por qué dudar de quiénes nos dicen que experimentan amor, o más aún, de quiénes dicen recibirlo?.

Al fin de cuentas son dos personas que disfrutan de compartir ese momento juntas, ¿puede eso no ser afecto?.


¿Tus parejas te quieren?

La seguridad de la respuesta a esto es idéntica que para la monogamia. Estar seguro de que te quieran no depende del tipo de relación que elijas formar.

Tampoco creemos que haya un termómetro para saber cuánto te quieren, ¿relacionarse solamente con una persona te asegura que te quiera más?


¿Nunca te enamoraste de verdad? ¿Y qué hacés si te enamorás? ¿Y si empezás a querer a alguna/o?

Seguro que sí, aunque algunas personas no creen en “enamorarse”, la mayoría se enamora tanto que no puede “terminar” ninguna relación. Desde afuera parece que esto es un juego y que lo “de verdad” viene luego, pero la posta es que es mucho más “de verdad” querer bien a más de una persona que tener que dejar a alguien pagando por respetar una regla social que andá a saber quién la hizo.
 

Cuando se juntan entre amorlibrenses... ¿Hay orgía, no?

No necesariamente. Particularmente las juntadas de Amor Libre Argentina no apuntan a esa temática. A muchas personas les interesa tener más vínculos sexuales que afectivos y a muchas otras, lo contrario, pero son cuestiones personales en las que ALA no participa.

En el ambiente amorlibrense como en cualquier otro hay encuentros de diferentes índoles. En general quienes practican el amor libre valoran muchísimo la comunicación y tratan de plantear sus deseos de forma directa; así que si te están invitando a una charla casi seguro de que vas a ir a... charlar.  


¿Quién hace las cosas de la casa?

Cuando se piensa en relaciones alternativas a la monogamia, muchas personas ven distorsionados los roles asignados dentro de la familia tradicional. El paradigma de tareas por género que se plantea muy frecuentemente para mucha gente dentro de la monogamia, no encajaría en estas formas de relacionarse.

La tendencia de la división de tareas dentro de las familias amorlibrenses, muchas veces, no escapa a esta tradición, sin embargo, no son pocas las familias que eligen formas de dividir las tareas basadas en horarios, tipos de trabajo, disponibilidad por semana y otras variables que permiten una mejor y más justa organización. Si tenés alguien dispuesto a ayudar, es fantástico.


¿No crees que te pareja te está engañando si está con otras personas?

Si me dice que está con otras personas, yo lo sé y lo acepto, no es engaño. Engañar es romper un contrato o mentir. ¿Dónde está la traición si todo es con el consentimiento de las personas?


¿No te da verguenza que te etiqueten de puta?

¡Hey!, ser puta no es ningún insulto. Igualmente, no todas las personas que practican el amor libre se consideran putas. Creemos que no hay motivo para sentir vergüenza de que nos llamen así, aunque las etiquetas (o falta de ellas) deberían poder elegirlas quienes las porten.

 

Si hay una mujer y dos hombres, ¿Quién va a ser el padre de los hijos?

Si la mujer y los dos hombres establecen la crianza en forma conjunta, todas las partes serán sus padres y madres. Además… ¿Qué significa establecer cuál va a ser el padre? ¿Asignar tareas a ese rol? ¿Si no se aporta el semen, se deja de ser padre?

Si hablamos sobre la concepción del hijo, desde lo biológico, entonces seguramente se charlará cuáles serán las personas que llevarán adelante la concepción.

Son acuerdos particulares entre quienes construyen la familia amorlibrense, por lo que puede haber muchas opciones.

Parecen respuestas muy locas pero no son tales si pensamos que, antes, también se la hicieron a los padres solteros, divorciados, hijos adoptados y también a las familias juntadas.
 

¿Tus parejas no son celosas?

Generalmente los celos provienen de inseguridades propias. Hay personas que sienten celos y otras que no. No es una regla del amor libre sentir celos; así como no es una regla sentir o no celos en las parejas que mantienen exclusividad.

Ninguna persona está exenta de sentir celos en algún momento o por una situación determinada, pero exponerlo y hablarlo con la persona con la que te estás involucrando, permite que puedas sobrellevar la situación de mejor forma.

Para las personas que practican el amor libre los celos NO son garantía de amor.

 

¿En serio tu novio sabe que nos vemos?

Sí, en serio. Para que una relación sea libre no pueden existir mentiras en ella. El consenso es crucial, sino, no es “amor libre”. Sin embargo, puede que existan parejas que estén en una transición, en un proceso de deconstrucción, debido a sus miedos e inseguridades.
 

¿No tenés miedo de que te deje?

Los miedos e inseguridades porque los vínculos se terminen, no dependen de las relaciones que tenga tu pareja con terceros. El buen o mal momento que estés pasando con tu pareja depende exclusivamente de la construcción que hagan las personas involucradas.

Por otro lado, en ningún tipo de vínculo existe esa seguridad de “no ser dejado”, de hecho vemos que en muchas parejas que mantienen la exclusividad, la seguridad de no ser dejado tampoco es tal.


¿Tenés miedo al compromiso, no? Por eso te relacionás así.

Se suele asociar automáticamente el compromiso con tener UNA sola pareja, pero con más de una persona también puede existir. Como decimos siempre, el “compromiso” con alguien no es una cuestión de cantidad sino de calidad de relaciones. Y en la mayoría de los casos, un compromiso no anula el otro.  


¿Esto es momentáneo, no? ¿Pensás sentar cabeza en algún momento y dejar el amor libre?

No, pero tampoco sería malo que sea temporal. Tampoco son “fracasos” todas las relaciones monogámicas que terminan en divorcio. Las personas vamos cambiando y nuestras relaciones también. ¿Qué onda? No nos enteramos de que había que tener todo decidido en la vida desde el primer día.

¿Son polígamos?

¡No! La poligamia es cuando un hombre puede casarse con más de una mujer estableciendo una jerarquía entre el hombre y las mujeres que favorece al primero. La poliandría es este mismo sistema pero jerarquizado en las mujeres; es decir, una mujer con muchos hombres, donde ésta es la privilegiada.

El amor libre presupone acuerdos en la forma de relacionarse que implican elegir con cuántas personas te querés relacionar y de qué forma o con qué género, no siguiendo parámetros establecidos y adaptándose a ellos, sino, eligiendo las mejores formas para cada integrante de la relación mediante el consenso.

¿Andan todos juntos de la mano por la calle?

Algunas personas que practican el amor libre tienden a ser más cariñosas y demostrar afecto públicamente pero otras no. Quienes han intentado ir de la mano por la calle encontraron que es difícil por la extensión de las veredas y cruzar sin semáforo se hace peligroso pero entendemos tu punto: hay quienes están todo el día a pleno cariño entre todas sus relaciones.
 

¿Por qué no te respetás más?

Existe el prejuicio social de que las personas que practican el amor libre tienen la “autoestima baja” y se dejan usar pero no hay mayor falta de respeto a sí mismo que quien prioriza la mirada de los demás por sobre los deseos propios. Respetar tus principios, ideas y deseos es respetarse.
 

¿Cómo hacés para tener ganas de coger con todos?

En primer lugar, aunque se asume que en toda relación hay sexo, eso no es lo que sucede. Hay personas que no se interesan por lo sexual, personas que sí, y un espectro muy amplio en el medio.

Por otra parte, no es un deber satisfacer sexualmente a los vínculos y, como existe la posibilidad de obtener lo que necesitamos de diversas fuentes, es muy probable carecer de presiones de ese tipo pero el afecto y la sexualidad no siguen reglas de suma cero, sino que hay otros casos en que se ven nutridos de experiencias diferentes.
 

¿Y no te gustaría formar una familia?

¡Sí! o ¡No!. La cantidad de personas con las cuales nos relacionamos no impide que formemos una familia. Seguramente será una familia muy diferente a la que la sociedad está acostumbrada pero no por eso deja de ser una.

No, no te arranques los pelos, hace 5 decían que se terminaba la familia tradicional con el matrimonio igualitario y cuando se sancionó la ley del divorcio hace apenas 30 años la gente decía que se venía también el fin de la familia tradicional.

 

Pero…  ¿Y los hijos? ¿La familia? ¿Qué les vas a decir a tus hijos? ¿Que tienen dos padres?

Si se basan en el consenso y en la honestidad, quienes se encargan de la crianza, decidirán compartir con su familia cómo está constituída la misma. Si eso incluye más de dos personas cuidadoras probablemente lo explicarán de la misma manera en que una pareja monogámica puede explicar a quienes cuidan, por qué se divorciaron o por qué eligen tener otras relaciones luego de su separación.

La constitución de la familia tradicional no deja de ser una construcción social, es totalmente factible construir una nueva concepción igualmente válida.  

Hay artículos referidos a este tema en: http://amorlibre.org/temas/familia-e-hijx