¿Qué es todo esto de la NRE?

Por Zhahai Stewart / 09/02/15

Reflexiones 15 años después

Por Zhahai Stewart

Publicado originalmente en Loving More #26 en el 2001

Todos sentimos alguna vez la intoxicante ráfaga de una conexión emocional que se intensifica, y la excitante fogosidad de una atracción sexual que crece con alguien que recién empezamos a conocer, y queremos conocer mejor, mucho mejor. Puede verse como un nuevo amor, o tal vez como un nuevo deseo, pero definitivamente es un factor en el cual pensar.

A mediados de los años ochenta, mientras luchaba contra este fenómeno en mis propias relaciones poliamorosas, acuñé la frase energía de las relaciones nuevas, o NRE, según sus siglas en inglés. Cuando me uní a un grupo de discusión sobre poliamor durante los inicios de la Internet en 1993 llamado “la lista de los triples”, usé ese término en mis posteos y enseguida se popularizó y se difundió rápidamente a través del mundo poli online y más allá. Obviamente había una necesidad de un término compartido para una experiencia en común.

La NRE era más que sólo una etiqueta para algo que ya entendíamos; también representa un concepto y una perspectiva sobre las dinámicas de las relaciones. A veces suele ser importante en especial para quienes están recién empezando a integrar el poliamor en su propio contexto de vida.

Por supuesto, la NRE no es una cosa del poliamor; más bien es una cosa del ser humano, y la mayor parte de lo que digo en este artículo se aplica también a las relaciones monogámicas convencionales. Después de todo, la NRE es la base de muchas dinámicas en el juego de las citas, en la monogamia serial y en los amoríos extramatrimoniales. Pero es especialmente importante comprenderlo bien dentro del poliamor, ya que a menudo experimentamos NRE con un nuevo amorcito… ¡al lado de una relación establecida que planeamos mantener! No queremos que la NRE transforme el poliamor en monogamia serial.

Veo a la NRE enraizada en un aspecto instintivo profundo de nuestra especie. Es la “energía molecular vinculante” inicial, que une a los individuos en parejas íntimas (y grupos más grandes), sobrepasando los miedos, juicios, sospechas, vulnerabilidades e irritaciones que trabajan en contra de formar nuevas conexiones riesgosas con los que esencialmente aún son extraños. Mientras abrimos y parcialmente fundimos nuestros límites, se irradian montones de energía caliente. En términos biológicos, esta conducta (o estado mental) sobrevive porque aquellos que la tenían probablemente tendían a producir descendientes más viables, tanto como por tener más relaciones sexuales (al menos por un tiempo) como por comenzar más relaciones, importantes para criar a nuestros hijos de desarrollo lento y complejo.

La NRE es esa dinámica que sirve de puente entre aventuras pasajeras (ya sea que se les llame encuentros de una noche o relaciones puramente sexuales) y relaciones a largo plazo. Aunque es cierto que la NRE genera un muy buen sexo, también crea una vinculación afectiva, en general con el marcado componente de querer más.

La NRE quizá sea el máximo afrodisíaco. Las personas se suelen sorprender ante la presencia de ese manantial de erotismo que brota desde su interior para encontrar y combinarse con la desbordante energía de sus parejas. Sin duda, ésta es una de las dulzuras de la vida, una bendición de los dioses para mantenernos en un camino que a veces es difícil. Discutiremos algunos de los problemas o preocupaciones más adelante, pero de ninguna manera queremos decir que la NRE esté mal o simplemente suprimirla. Desde mi punto de vista, ¡es uno de los placeres sagrados de encarnar en esta especie!

Sin embargo, una característica clave de la NRE es que se va con el tiempo. Puede durar semanas o años, pero eventualmente el brillo se apaga. En esto me recuerda a los ardientes cohetes de despegue asistidos por reactores atados a las alas de una aeronave de carga muy pesada, que de otra forma no podría estar en el aire. Estas unidades proveen unos empujones temporarios extra para esta primera etapa crucial del vuelo, acompañado de emocionantes llamas y ruidos fuertes. Pero una vez que el avión está en el aire y tomó velocidad, sus motores normales deberán continuar con el trabajo de la propulsión, para que no sea un viaje corto y con un aterrizaje no deseado.

Del mismo modo, algunas relaciones sobreviven al cambio a una fuente de energía más sustentable una vez que la NRE disminuye después de un largo viaje; mientras que otros chocan y se queman una vez que esa explosión se apaga. Parte de la mecánica de la NRE, además del interés sexual y emocional agudizado, es un poco de ceguera a los defectos y a los compromisos implícitos en la relación con determinada persona. El amor es ciego, dice nuestro folklore, en especial cuando se trata de un nuevo amor. Cuando regresa la visión clara, podemos descubrir que no somos compatibles para una relación a largo plazo después de todo.

Sin embargo, incluso sin que las incompatibilidades sean rotundas, el cambio a la energía de largo plazo puede ser difícil, ya que parte del sabor picante del entusiasmo inicial realmente se va, incluso en muy buenas relaciones. Mientras que podemos trabajar y jugar juntos para mantener una relación de largo plazo divertida, viva y excitante por sí misma, en general no es posible mantener el mismo nivel de intensidad con el que empezó. Por otro lado, con el paso del tiempo y una visión más clara, tenemos más posibilidades de realmente conocernos y amarnos el uno al otro por quienes somos de verdad, de tener auténtica intimidad, de construir niveles sólidos de confianza, entendimiento y compromiso a largo plazo, quizá de por vida. El sexo se puede energizar más debido a la profunda confianza y el conocerse bien el uno al otro (incluyendo sus cuerpos y deseos), que por explorar el territorio desconocido que es una nueva persona. Igualmente, la conexión emocional debe ser reconstruida trabajando los problemas y encontrando maneras de amarnos con todas nuestras imperfecciones y diferencias. Lo cierto es que la “energía a largo plazo” es maravillosa y gratificante, pero no suele ser tan “candente” ni tan fácil como pueden resultar las cosas nuevas.

Esto nos trae el tema de la adicción a la NRE. Algunas personas tienen una tendencia a darse por vencidas con una relación una vez que el excitante entusiasmo (sexual y emocional) se apaga, y buscan una nueva pareja para volver a empezar. Ésta incluso puede ser una forma de adicción, si se transforma en un cortocircuito motivacional inconsciente que lleva a las personas a lugares donde no quieren ir, controlando sus vidas de un modo perjudicial. Las subidas son geniales, pero cuando otra pareja perfecta más muerde el polvo, los bajones se pagan caro, y puede volverse cada vez más difícil abrirse y disfrutar de la emoción, como una forma de adaptarse a esto. Como con otras adicciones, el primer paso en ese caso es identificar y hacerse cargo de la adicción, exponer sus verdaderas dinámicas a la luz del día. Cuando enfrentamos resultados mezclados como estos, es importante prestar atención a los residuos. La adicción suele insensibilizarnos al lado negativo de esta ecuación, que son los residuos luego del atracón. El adicto lidia con esto buscando una distracción con otra dosis.

No quiero etiquetar a la adicción a la NRE con un juicio moral diciendo si está bien o mal. Todos podemos entretejer nuestra vida como deseemos hacerlo. En algunos casos los finales pueden ser como tirarse en paracaídas después de que el cohete se agote, en vez de estrellarse con él. Podría ser una elección de estilo de vida, pero asegurate de que todos los pasajeros tengan paracaídas y se hayan anotado para ese tipo de viaje. Pero incluso con los subidones, la adicción no suele ser satisfactoria; es un fraude que al final no le da a la psiquis lo que le prometió. Por eso quiero que haya consciencia de la posibilidad de una orientación adictiva hacia la NRE.

De todas formas, no nos pongamos muy autocríticos. Es difícil encontrar buenas relaciones, y uno tiene que tomar riesgos para encontrarlas o aprender a crearlas. Tomar riesgos significa que a veces a uno lo tachan de la lista, y duele muchísimo, y por un tiempo tal vez pensemos que fue estúpido haber tomado ese riesgo. Y francamente, la mayoría de las relaciones incipientes no van a sobrevivir a largo plazo. Hay un filtro natural en funcionamiento que no significa automáticamente que se trata de una adicción. ¿Cómo saber la diferencia? Personalmente, trato de fijarme en los momentos entre los altibajos, buscando patrones en lugar de eventos aislados (siendo cuidadoso con la tendencia de la mente a inventar patrones), y, de nuevo, presto atención a los residuos. Me fijo si estoy aprendiendo, creciendo y cambiando, o si estoy atascado en un bucle.

Aunque el propósito principal de sacar el tema de la adicción a la NRE es cuidar de nosotros mismos, puede que notemos signos de esto en amigos, o en potenciales parejas. Como parte de expandir la conciencia esto puede ser útil, pero no usemos este concepto como un arma para juzgar y etiquetar que hiera o manipule a otras personas, ¿de acuerdo?

Volviendo a la ordinaria (y maravillosa) NRE, todos la experimentamos de vez en cuando, en nosotros mismos o (para las personas poli) en nuestras parejas actuales cuando empiezan una nueva relación. Puede ser la causa de que aparezcan los celos cuando nadie los esperaba. Incluso puede ser la causa de que una persona cambie de relaciones en  lugar de expandirlas.

Entonces, ¿cómo lidiamos con la NRE? El primer paso es reconocerla por lo que es, no agrandarla ni minimizarla. Podemos estar conscientes de ella internamente, como un estado alterado de conciencia, y recordar que estamos usando unos anteojos de color rosa. Imaginá que en la parte de abajo del lente hay un esténcil que dice “los objetos de nuestro amor pueden no estar tan cerca como parecen”.

El segundo paso es recordar que no va a durar, incluso cuando otras formas de amor y conexión que se fueron desarrollando sí lo hagan. Si la relación dura, con el tiempo nos vamos a sentir menos “encantados” con nuestra nueva pareja y viceversa; o, si es nuestra pareja actual la que está sumergida en la NRE, eso también eventualmente disminuirá.

Estos pasos tienen que ver con mantener en perspectiva la explosión de energía sexual y emocional en una relación nueva, que es básicamente algo positivo (¡maravilloso!) si no perdés tu balance. Sin embargo, también podemos abordar el aspecto de la ceguera, que puede ser un legado biológico no muy positivo, ya que hacer más bebés a cualquier costo no suele ser nuestro objetivo en la vida. Nuestros genes evolucionan basados en  “objetivos”  y recompensas bastante simples, como maximizar la cantidad de descendientes. Vivir la vida como algo más que un autómata creado por nuestra genética involucra un poco de elaboración más allá de ese nivel, aunque igual siempre termina siendo parte de la mezcla.

En mi opinión, es útil hacer un esfuerzo consciente para ver tanto las fortalezas como las debilidades de una nueva relación desde el principio, sin dejar de recordar que uno tiende a tener una percepción parcial. Es como un arquero que tiene en cuenta el viento y la gravedad, apuntando hacia arriba y un poco hacia la izquierda. Tenés que tener en cuenta que estás frente a distorsiones entre tu percepción inicial de adónde van a ir las cosas y lo que realmente va a pasar. Sin embargo, el objetivo acá no es dejarte llevar por la duda y la sospecha (ni interrumpir la NRE artificialmente). Más bien es el empezar a  ver lo más pronto posible a la persona por quien realmente es, no por quien nosotros quisiéramos que fuera, y darnos cuenta cuánto y de qué maneras podemos amarlos por lo que son. En un primer nivel, estamos tratando de intuir si este avión va a volar una vez que los cohetes se acaben, o al menos buscar un buen lugar para aterrizar donde nadie se lastime si no funciona. El truco es cultivar esto como un nivel adicional de consciencia, en lugar de reemplazar los sentimientos agradables de la NRE por un frío análisis.

Una amiga mía lo trabaja también desde el otro lado. Durante la fase de la NRE en una relación, ella conscientemente evita hacer cosas o comportarse de maneras que sabe por experiencia que no hará después. Por ejemplo, ya que ella normalmente no es del tipo que suele cocinar buenas comidas, no va a cortejar a su nuevo amorcito con un montón de deliciosos platos bajo la influencia de la NRE, para no darle la impresión equivocada de cómo sería su vida juntos. Hay muchas otras cosas que estamos tentados de hacer durante esos arrebatos iniciales de aceptación sin críticas mientras las energías están fluyendo, pero que, siendo realistas, luego no van a continuar. No creo que esta forma de llevarlo sea para cualquiera, pero noto cómo puede evitar algunos de los choques más peligrosos.

Estas preocupaciones se aplican a cualquiera que tenga una relación. Para las personas poli que ya están en una relación, existe el factor adicional de no dejar que la NRE dañe la conexión existente. La nueva persona puede parecer más excitante, más sexy, más interesante y más interesada en vos. Tu inconsciente puede percibirla como una mejor inversión de tu tiempo y energía, y causar que te comportes de acuerdo con eso. A menos que la monogamia serial te atraiga, esta dinámica puede ser un problema, si se actúa sin conciencia. Entonces podemos hacer un esfuerzo por invertir más tiempo y energía en nuestra pareja existente, para mantener viva esa relación y que también evolucione. No como una “tarea” aburrida, sino como parte de vivir conscientemente, de mostrar el alma en nuestras relaciones y no sólo actuar por reflejo, creando los “residuos” (como por ejemplo, relaciones duraderas) que queramos.

También descubrí que es útil hablar abiertamente de la NRE, tanto con las parejas existentes como con las nuevas, compartiendo cómo se ve y cómo se siente para todos, pero dentro del contexto descrito en este artículo. Eso sí, sabiendo que durante la NRE no se ve con claridad… ¡lo que tampoco significa que todo lo que ves de la nueva persona no sea cierto! Si tanto vos como tu pareja saben eso, y hablan de los sentimientos desde sus perspectivas sin juzgarse, pueden profundizar su lazo espiritual mutuo, incluso mientras que disfrutan (y en una relación poli, incluso comparten) las delicias de la NRE.

Recuerdo un momento en el que empezaba a interesarme por alguien, y después de una visita a su casa le mencioné a mi pareja de largo plazo Cascade qué interesante había sido esa conversación. Cascade no lo había encontrado muy extraordinario (“¿estás realmente tan interesado en las juntas escolares?”), y cuando lo vi objetivamente tuve que darle la razón. Ay, una forma de NRE en acción. ¡Puede hacer que todo lo que tu nuevo “interés” diga suene mucho más fascinante de lo usual! Encuentro divertido y un tanto esclarecedor reconocer esto mientras todavía está fresco y aun así disfrutar de los sentimientos. Una clave fue que esto fue sólo una observación, no un juicio de valor de ninguno de los dos. Estuvo bien que yo encontrara muy interesante lo que ella dijo, y también era cierto que mis reacciones estaban influenciadas por la NRE.

Por supuesto, puede que haya reacciones celosas con las que lidiar, o preocupaciones prácticas sobre los tiempos y horarios. Balancear a la NRE con la energía de una relación existente puede ser difícil. Hace falta comunicación, comunicación, comunicación. Y a veces es necesario tener paciencia el uno con el otro.

Una dificultad común en la comunicación sucede cuando la pareja actual nota algún problema con la nueva pareja, pero la persona afectada por la NRE no puede o no quiere verla. Por supuesto, la percepción de los problemas puede también fallar debido a los celos, las diferencias de personalidad o tan sólo por el hecho de tener menos contacto. Pero la experiencia nos muestra que, a la larga, las parejas no afectadas por la NRE tienen buenos fundamentos. La dificultad aquí aparece si la pareja que no está afectada por la NRE empieza a chillar o distanciarse porque no se siente escuchada, y la pareja que sí está afectada empieza a sentirse desconfiada y se pone a la defensiva. Esto es más fácil de evitar si podemos estar conscientes de la NRE sin juzgarla. Decir “uh, tenés NRE” como acusación es casi tan útil como decirle a alguien que solo está en desacuerdo con vos porque está con el síndrome pre-menstrual. Sé gentil y comprensivo, un aliado en vez de un adversario en este difícil balance. Se siente realmente bien si llegas a un lugar en el que podés discutir lo que se percibe, bueno y malo, con calma, y apreciar mutuamente la perspectiva del otro.

¿Qué pasa si estás del otro lado, y tu pareja tiene una NRE muy fuerte con alguien más? Esto no es tan divertido, lo sé. A veces se puede sentir como una “competencia injusta” al comparar la energía de una relación a largo plazo con la emoción intensa de una nueva relación. Recordá que esto no va a durar mucho, y trata de trabajar con tu pareja para mantener las perspectivas balanceadas como mencionamos antes. Si podés conseguir satisfacer tus necesidades reales (de tiempo y energía, de sexo, de amor, de seguridad), quizá hasta notes que la energía reflejada también mejora tu vida.

Es cierto que es bastante común (aunque no universal) que tu vida sexual con tu(s) actual(es) pareja(s) tendrá nuevas emociones, ya que la NRE despierta potenciales eróticos – ya sean ellos, vos o ambos los que tengan un nuevo amante. ¡Disfrutalo! Intentá cuando puedas estar presente en “lo que es” más que obsesionarte con las cosas que nuestras mentes inventan, como comparaciones, o envidia, o resentimientos como sentir que la energía es de “segunda mano”. La buena energía amorosa es buena energía amorosa, y compartirla sólo la mejora y la hace crecer. Igual recordá que la NRE en general va disminuyendo, para bien y para mal. Tratá de aprender, curar o ganar algo mientras que dure.

Escribí esto como si sólo un miembro a la vez de las parejas o grupos tuviera NRE con una persona nueva. Esto es porque, en mi experiencia, esta es una situación muy común, dejando de lado todos los deseos y teorías. A veces, sin embargo, ese no es el caso; el nuevo amor y tal vez la excitación erótica, puede incluir a ambos o a todos ustedes. ¡Esto es especialmente maravilloso! Las dificultades en ese caso radican en que quizá nadie tenga una perspectiva “fundamentada” (podemos sobrevivir a esto; después de todo, los solteros lidian con la NRE); y por supuesto la NRE puede no estar perfectamente balanceada entre todos. Pero en general, valen las mismas sugerencias.

Quiero enfatizar nuevamente que sobre todo, la NRE es una parte maravillosa de encarnar en esta especie, y es genial disfrutarla al máximo. Me estoy enfocando en los problemas y obstáculos que se deben evitar porque no solemos tener muchos problemas al disfrutar de la parte buena. Pero es igual de importante que no finjamos que la NRE no existe, o no intentemos suprimirla o matarla, esa perspectiva protestante de autocontrol de tenerle  fobia al placer, para evitar riesgos emocionales. Estoy hablando de aprender a sostener múltiples buenas consideraciones y posibilidades en mente y en el corazón, no de cerrarse y entumecerse. Puede ayudar a cultivar una parte de nosotros que no esté enredada en la NRE (pero que no esté en contra de ella), incluso mientras que el resto de nosotros la está disfrutando.

Como gente poli, ambos tenemos desafíos adicionales con la NRE, y a veces beneficios extra. Es cierto que puede mejorar las relaciones ya existentes. No solo está la posibilidad de una transferencia de energía erótica como mencionamos antes, sino que también puede ayudar a algunas personas a salir de un estancamiento emocional o espiritual. Las personas suelen estar más dispuestas a estirar sus límites e ir más allá de sus guiones habituales mientras tengan NRE, y el crecimiento que esto puede producir también puede ayudar mejorar la calidad de conexión con otros amantes. Cascade a veces se da cuenta de las maneras en que trata bien a sus nuevos amantes (tal vez al tener más paciencia o incluso una tolerancia increíble en algunas situaciones, en vez de caer en una reacción negativa) y se da cuenta de que podría traer eso a casa conmigo, tener esa misma flexibilidad conmigo.

La energía de las nuevas relaciones es una parte importante del terreno poliamoroso, porque representa tanto algunos de los picos más altos como algunas de las pendientes en donde podemos tropezar si no miramos adónde estamos pisando.

2001 – Zhahai Stewart

Fuente:http://aphroweb.net/articles/nre.htm

Traducción:Navimuse, Luna B. y Victoria Martínez