¿Quién es Cecilia Figlioli?

¿Cómo empezaste a colaborar en ALA?

Empecé a colaborar porque apoyando otra causa, contra el abuso y el acoso callejero, conocí a algunas personas que practicaban formas de relacionarse alternativas a la monogamia y yo en ese momento estaba abriendo la pareja. Fue un alivio y una esperanza encontrar gente con quien charlar seriamente sobre estos temas.

¿Qué es el amor libre para vos?

Para mi el Amor Libre es básicamente hacer cualquier tipo de actividad sin que nadie me rompa los ovarios. Tener una pareja que no incurra en las reglas de posesividad que vienen con la práctica del amor romántico o, hablando en criollo, la media naranja. Tiene que ver con un pacto personal con quien mantengas esa relación, sin mirar qué es lo que anda diciendo la norma sobre lo que tengo que hacer con mi corazón y mi concha.

¿Cómo definirías tu ideología con respecto a las relaciones?

Me defino como Amor librense y puntualmente mi definición viene  de la no posesividad de la que hablaba antes. No tengo muchas ganas de saber si encajo más con todas las otras definiciones de relaciones que no son la monogamia, como laanarquía relacional, el poliamor, el solopoli y demás. Tengo ganas de definir mis relaciones con quien las mantengo. Por ahora pienso que etiquetarme me sujeta a expectativas que no tengo ganas de cumplir y otras tantas veces se mal interpreta la forma en la que me gusta relacionarme y hasta lo que soy. Me pasa mucho que cuando tengo que explicar, necesito las etiquetas para no ahondar en una charla de dos horas pero me desagrada, por ejemplo, decir: “soy poliamorosa”.

¿Cuándo empezaste a plantearte esto?

Cuando con mi pareja monogámica comenzamos a charlar sobre lo que, en ese momento, tenía de “malo/bueno”  la posibilidad de tener relaciones en simultáneo. Preguntas como: “¿Te voy a dejar de querer porque le doy un beso a otro?” “¿Se alteraría una pareja porque se compartan momentos íntimos con otras personas?”. Con esas preguntas empezamos, claro que después se abrió un mundo de dudas.

Particularmente en mi caso, vengo de una pareja monogámica más que feliz, sin celos ni posesividad y estimo que eso fue lo que hizo que podamos hablar de estas cosas y animarnos a transitar este camino juntos. Además nos apasionaba la idea de pensar estos temas  en niveles sociales y políticos, más que personales. Si, soy una enferma de la ingeniería social (?)

¿Cuáles fueron tus experiencias dentro del amor libre?

En este momento tengo dos parejas con las que convivo y con las que comparto la concreción de ciertos objetivos personales a largo plazo y que coinciden con los objetivos personales también de ellos. Entre nosotros nos llamamos El Clan pero no me gusta pensarme como un grupo poliamoroso, sino como un grupo de amigos que conviven y se juntan para realizarse como personas, desarrollarse al máximo personalmente, aprendiendo, compartiendo y acompañando al otro. Cada uno de nosotros  a su vez mantiene otras relaciones sexoafectivas y a diferencia de los grupos poli, esas personas  no tienen necesidad de relacionarse con los otros miembros del clan. Si yo mantengo una relacion con otra persona no necesito que el clan la apruebe o la quiera o la odie. Por supuesto que en la mayoría de los casos esas personas comparten bastante tiempo con los tres pero lo que me parece interesante es que yo podría salir con alguien que a los chicos nos les agrade, por ejemplo. Esto creo que hace a la relación de nosotros tres bastante distintiva.

¿Cúal fue tu principal obstáculo para llevarlo a la práctica?

La dependencia con mi primer pareja. Si bien comparada con la dependencia que suele tener la media de las personas con su pareja lo mio era casi inexistente. A mi me complicó bastante, en realidad, darme cuenta que estaba siendo dependiente,  fue como un gran cartel en mi cabeza que decía: ¨¿puedo ser tan gila?¨  También creo que eso fue lo mejor que me trajo el Amor Libre, fue una liberación intelectual muy importante para mi.

¿Cómo viviste tus relación monógamas?

Solo tuve una pareja monogámica con quien todavía estoy en pareja pero no mantenemos la exclusividad, como queda claro. La viví intensamente feliz y hoy la vivo aun más intensamente feliz.

¿Qué cosas cambiaron en tus relaciones afectivas cuando cambiaste este paradigma?

Creo que lo mayormente cambié fue la forma de comunicarme con la gente en que me relaciono. Desde mi familia, mis amigos, hasta con mis parejas. Explícito más las cosas que me gustaría construir con ellos.

Además estoy convencida que la proyección de las relaciones cambió en mi cabeza, no regirte por lo que “comúnmente” se espera de la gente es una liberación muy agradable, no querer que se cumplan las expectativas de los roles… no sé si se entiende pero es más agradable construir con alguien que no cumple con los parametros.

¿Cómo organizás tus tiempos con tus relaciones?

Al principio creíamos que era más eficiente poner días fijos para pasar tiempo juntos pero la verdad que no fue algo que nos haya funcionado, porque no se pueden planificar las ganas de hacer algo con alguien con tanto tiempo de anticipación y además hay fortuitos que suceden a medida que van corriendo el tiempo. Por ejemplo: quedo con vos el jueves y el jueves me explota el laburo y no puedo cumplir. Tal vez en mi caso sea más sencillo porque yo vivo con mis dos parejas, aunque hay veces que eso anula tu propio tiempo en soledad. Hay que buscar el equilibrio.

¿Crees que es necesario que tus parejas sexuales o románticas se lleven bien?

No. Para nada. Ayuda, no lo voy a negar pero no creo que tenga que intervenir la relación entre terceros con la relación que vos estás construyendo. De todas formas es mucho, mucho, muchísimo  mejor cuando todos nos llevamos bien, obviamente, como en cualquier familia.

¿Qué opinas de la convivencia en el amor libre? ¿Qué dificultades encontraste? ¿Qué ventajas?

Es un gran paso pero no creo que sea algo a lo que deberíamos aspirar todos. Generalmente se toma a la convivencia como “un paso más” y la realidad es que hay mucha gente que prefiere vivir sola. En mi caso, lo he pensado durante el primer tiempo que abrí la pareja porque realmente estaba muy revolucionada.

Creo que depende para qué quieras convivir con alguien. ¿Cuál es el fin de de vivir en la misma casa? ¿Dormir todas las noches juntos? Que se yo… no me alcanza eso.

Mi proyecto de convivencia con mis parejas tiene que ver con algo un poco más complejo, involucra una forma de pensar la vida, una manera de ver construir el mundo, es una decisión que abarca otros aspecto además del “amor”.

¿Cómo te ves construyendo una familia con hijos?

Me encantaría. Sería todo un experimento social para mí, una declaración política de que las cosas pueden hacerse de otra manera, sin tanta presión social por seguir lo que el “buen camino” indica que deberías hacer.

¿Cómo manejás tus inseguridades románticas y sexuales?

Puffffff al principio no podía canalizar ni una. Pero ahora estoy más centrada, pocas cosas me hacen sentir insegura que tengan que ver con mis parejas y menos con las parejas de otros.  Mis conflictos con el amor libre pasan por otro lado, falta de consideración de los tiempos disponibles, mala comunicación, deshonestidad, manipulación, autoridad, otras cosas. Esas cosas me enojan mucho y son muchas las veces que no controlo la ira al respecto. Y mis inseguridades pasan también por otro lado, no tanto por las parejas de mis parejas o por mis parejas.

¿Y las de tus relaciones?

Sabemos que en el fondo es un tema que uno no puede resolver sino acompañar. Llenarse de paciencia para charlar, explicar algunos puntos de vista, exponer algunas experiencias propias pero siempre desde el apoyo y la compañía.

Muchas veces me he puesto en la postura de: “dale… eso no puede hacerte sentir inseguro!!” y lo único que logré fue minimizar el problema y darle una dimensión equivocada que luego hizo más engorroso el asunto.

Pienso que las inseguridades te acompañan siempre y que uno tiene un claro punto débil por el que cae rendido. Lo pienso como un karma de por vida. El que es irascible como yo, lo será toda la vida, seguramente con el tiempo podrá manejarlo mejor pero no dejará de serlo. No hablo de determinismo, de hecho creo que la gente cambia pero hay una o dos cosas que les cuestan más.

A  veces puede ser que este karma salga a la luz porque algún tema del amor libre te sensibiliza pero no creo que sea la mayoría de las veces. Tus inseguridades están siempre, seas o no seas amorlibrense. Si sos irascible vas a ser irascible con tu trabajo, con tus amores y con el almacenero también, no es un tema de amorlibre.

¿Qué importancia tiene el sexo en tu vida para mantener una relación romántica?

La verdad no sé decirlo con exactitud… nunca tuve una relación romántica sin sexo. Creo que ha de ser igual de valedera pero realmente me gusta abrir todo el mundo de la sexualidad cuando conozco a alguien que me gusta.

Que sea importante el sexo no significa que tenga que estar toda la vida dedicada a eso, como la mayoría de los mortales cree con respecto a los que practicamos el amorlibre. Puedo entender que la gente tenga épocas de hipersexualidad y épocas de “sequía”, porque yo también las tengo.

¿En qué afectó a tus relaciones que no son sexuales ni románticas este cambio en tu vida?

Creo que les tocó un poco el culo. Sobre todo porque hablamos mucho de relaciones sanas e hincamos el dedo en las  mierditas de todos los días, particularmente  las que están naturalizadas y eso no es  algo que todos quieran escuchar o conocer. Cuando me preguntan cómo hago para vivir así, les contesto: “Sabés qué pasa? Tengo muchas ventajas. Nadie me rompe los ovarios cuando llego tarde, o cuando no vengo a dormir. Si quiero salir con mis amigas a bolichear, salgo, sin aprietes, sin presiones, sin caritas de culo. Es lo que todo el mundo anhela. Que no te rompan las pelotas por hacer lo querés. ¿O no?”. Las caras de espanto son reiteradas porque lo cierto es que la mayoría entiende que estar en pareja es tener que pedir permiso para casi todo. Reconozco que es de malvada pero es la pequeña venganza por descreer todo el tiempo de que hay otras formas de vivir. Me pongo loca cuando sin conocer las dinámicas, el funcionamiento, las reglas, sin conocer nada, la gente ya emita una opinión al estilo: “ahh eso es porque no querés comprometerte”.

¿Cómo lo tomó tu familia?

La verdad que no muy bien… algunos sabe de forma fehaciente cómo vivo, porque me lo han preguntado y se han llevado la sorpresa pero otros intuyen algo extraño y evitan la pregunta.

Mi viejo es el segundo caso, sabe pero hace como que no, ve que vivimos los 3 pero nunca pregunta nada. El primer tiempo hizo las averiguaciones pertinentes y mandó a investigar a mi vieja, “andá a ver qué hace la nena”, y mi vieja vio y oyó de mi propia boca lo que hacía la nena y papi dejó de preguntar. Supongo que es una técnica para no corroborar datos, dado de que si corrobora que no es pasajero y que va en serio, va a tener que asumirlo, sobre todo ante la mirada del resto de la familia y de la sociedad en general y creo que eso es mucho para ellos.

Los comprendo y lo respeto porque realmente no me joden en nada, alguna que otra vez mi vieja, ante algún comentario abierto mio, me recalca que ella no está de acuerdo con esta forma de vivir y que “por qué no me dejo de joder con eso”.

Mi viejo viene seguido a casa, hace asado, comemos los domingos, comparte las actividades de yerno con los dos (?) pero no habla abiertamente de nuestra condición. Que se yo… no los condeno por eso, creo que los supera.

¿Qué crees que es necesario para poder hacer el cambio que vos lograste hacer?

Por un lado: introspección, paciencia y perseverancia. Y no es joda. La gente no tiene ganas de poner esas cosas en abundante cantidad y menos aún en hacerlo con continuidad. Y no creo que sea un problema propio del amor libre, tal vez con el amor sea un tanto más complejo que con otras áreas, dado que estos últimos años de historia se le ha dado al amor romántico un protagonismo demasiado excesivo y meterte con eso parece que es meterse con la vida íntegra del ser humano, como si no fuéramos nada más que amor y relaciones afectivas.

Creo que nunca es fácil salir de la zona de comodidad de uno y que son pocos los que se lo proponen y si se trata de la zona cómoda en cuestiones de amor creo que son menos aún.

Por otro lado: rodearse de la gente indicada. Buena compañia. Compartir con otras personas que tengan inquietudes parecidas, que respeten las diversidades a pesar de tener algunas cosas en común, gente que esté en el mismo camino. Eso lleva a ahorrar sufrimiento y tiempo en el proceso de encontrar soluciones a los inconvenientes que puedan surgir.

¿Cuales considerás que son las desventajas del amor libre?

Hasta ahora la única desventaja que le encontré es la combinación de agendas. El tiempo es escaso. El resto: celos, posesión, mirada social, sexualidad, tabués, y demás, no son problemas propios del amor libre.

¿Tendrías una relación exclusivamente monógama de nuevo?¿Por qué?

No. Pienso que me perdería de conocer muchos mundos nuevos. La libertad de acción cuando no tenés el mote de “casada”, es injustamente mayor a cuando no lo tenés, digo injustamente porque no debería ser así pero lo es. Cuando decís que tenés relaciones libres, de entrada saben que si te querés ir una semana a Mar del Plata con tus amigas no va a haber forma de que te lo impidan. Ser amorlibrense implica un montón de libertades más que coger con más de uno. Es un cambio estructural no solamente genital, es una elección de vida y una toma de posición crítica y política. La forma de organización social a través de la monogamia tiene sus razones y no es ni natural ni casual pero eso es para un escrito entero.

¿Querés contarnos algo más?

¡Sí! Que no quiero que nadie se vea paralizado por sus inseguridades, que milito en ALA porque no quiero que haya gente que cuando empiece a vivir sus relaciones de forma disidente a la establecida los desautoricen o se burlen de ellos. No quiero que los que vivan el amor libre , anden desperdigados por ahí, luchándola en soledad, quiero que nos visibilicemos y que armemos un colectivo identitario, porque si no construímos el cambio nosotros no lo va a construir nadie.