¿Quién es Luna Ballari?

¿Cómo empezaste a colaborar en ALA?

Antes de que Amor Libre Argentina siquiera hubiera sido planteado, con un par de personas más, nos encargábamos de acercar artículos en español a los miembros de un grupo de Facebook donde principalmente se compartían experiencias y dudas que surgían sobre el amor libre. Eventualmente, dentro de este mismo grupo, surgió la idea de armar algo más abierto y visible, donde el principal objetivo fuera hacer activismo para visibilizar esta forma de relacionarse. En ese momento, una de las personas que tuvo esta iniciativa, se me acercó para consultarme si quería colaborar en este proyecto recopilando y subiendo estas traducciones para poner contenido en español en la web. A partir de ahí me metí de fondo en la organización de todo tipo de eventos porque encontré un lugar super cómodo donde tengo la oportunidad de llevar a cabo las ideas que se me vayan ocurriendo, donde puedo trabajar tanto individualmente como grupalmente con gente que me motiva y aprender a hacer un montón de cosas que no me hubiera imaginado que podría estar haciendo antes de entrar a ALA.

¿Qué es el amor libre para vos?

Es pensar las relaciones más allá de los deseos y necesidades propias. Es entender a la otra persona como a un individuo separado de nosotros y no como una manifestación de nuestros deseos. Es creer que nuestra libertad se complementa con la libertad del otro, no que se limita por ella. Creo que el amor libre tiene más que ver con cómo vemos a las demás personas que con cómo nos percibimos a nosotros mismos.

¿Cómo definirías tu ideología con respecto a las relaciones?

No tengo una estructura fija en cuanto a cómo llevo mis relaciones. No me gusta caer dentro de etiquetas para definir los límites de una relación. Creo que las relaciones sanas fluctúan y varían a través del tiempo, que no se mantienen constantemente bajo las mismas condiciones durante toda su duración porque los individuos que las componen también cambian, se desarrollan y crecen. Intentar forzarlas a cumplir con cierto orden o patrón o expectativas irreales, en lugar de fortalecerlas, las deteriora. Creo que las etiquetas son una forma de idealizar las relaciones creando una idea de falsa seguridad que nos protege de lidiar con nuestros miedos más profundos. Es la idealización protegiéndose a sí misma.

La única ventaja que le veo a las etiquetas es que facilitan la comunicación cuando el tiempo es corto y entiendo que a algunas personas al principio le son necesarias para poder aceptar un concepto que no habían escuchado antes o para poder organizarse con personas que piensen parecido, aunque no igual.

Además me interesan las relaciones íntimas y fuertes en cualquiera de sus variantes. Tengo muy poco interés en tener relaciones superficiales o casuales. En lugar de tener ese tipo de relaciones prefiero utilizar mi tiempo en hacer alguna de las muchas actividades que disfruto hacer (o incluso alguna nueva). Si las hago con personas con las que tengo un vínculo fuerte es mucho más satisfactorio, aunque generalmente priorizo mi propio arcoiris de intereses y prefiero enfocar la disponibilidad de mi tiempo en ellos, incluso si eso implica que me quede escaso tiempo para invertir en mis relaciones. Creo que la combinación de todos estos factores hace que sea poco usual conocer a alguien con quien quiera invertir mucho tiempo a menos que tengamos muchos intereses en común.

¿Cuándo empezaste a plantearte esto?

Cuando tenía alrededor de 12 años, antes de que siquiera me planteara la idea de tener relaciones sexoafectivas concretas, hablaba mucho con mi hermano mayor que me llevaba 9 años sobre una variedad de temas, y entre estos, hablábamos sobre relaciones. Una de las cosas que surgió en una de estas conversaciones fue la idea de que tu cuerpo es tuyo, que no le pertenece a nadie más y que nada de lo que hagas con tu cuerpo le hace daño a un tercero, aunque desde diferentes ámbitos se nos intente inculcar lo contrario. Y, aunque esta idea la aplicaba a su relación de ese momento, lo hacía de una forma que yo no compartía porque no le informó en ningún momento a su pareja que él tenía esta postura, lo que chocó muy fuerte no sólo con mi moral, si no también con la forma que tengo de relacionarme en general, en donde me resulta improbable la idea de ocultar una parte tan esencial de mi persona. A partir de ese momento empecé a replantearme un montón de cosas que después fui intentando aplicar en mis relaciones unos años después.

¿Cuáles fueron tus experiencias dentro del amor libre?

Tuve muchísimas experiencias muy variadas y estuve en diferentes posiciones que me ayudaron a analizar y profundizar formas más éticas de relacionarme. Estuve en triadas en varias oportunidades. Tuve una relación abierta (tanto sexual como afectivamente) muy fluctuante durante 10 años. Tuve (y tengo) muchas relaciones muy íntimas que no sabría cómo catalogar porque no entran de dentro del estereotipo de lo que es una amistad o una pareja y que no por eso tienen menos valor. Actualmente convivo con 2 personas a las que quiero mucho, con las que tengo relaciones muy diferentes y que considero personas muy importantes en mi vida. No creo que una experiencia haya tenido más valor que otra, todas me ayudaron a crecer y a descubrir nuevas formas de tratar a las personas de la forma más justa que esté a mi alcance.

¿Cúal fue tu principal obstáculo para llevarlo a la práctica?

Me topé con varias trabas, tanto propias como ajenas y no sé cuál categorizar como el “principal” porque no soy jerárquica(?) así que tiro una lista de cosas horribles para revisar constantemente en la vida:

El pesimismo: “Es imposible.” “No va a durar.” “Es una etapa.” “Nada dura para siempre.” “Todo decae, es la ley de la entropía.”

La nivelación para abajo: “Eso no es amor.” “No es una relación de verdad.” “Entonces nunca te enamoraste.”

El miedo a la desestructuración: “Si no somos novios entonces no te importo tanto.”

La falta de comunicación al querer la recompensa inmediata de una relación que termina derivando a no querer invertir tiempo en construir las bases para sustentarla: “Ahora no hablemos de eso, prefiero pasarla bien.”

La culpa por hacer o no hacer o por no intentarlo lo suficiente o por esforzarse demasiado para que algo funcione. “¿Por qué tomarías el aspecto más antipático de la religión, como el concepto de pecado, y lo dejarías sobrevivir más allá de la religión?”

Decidir qué es lo más justo para todos, y lidiar con la consecuencia de que muchas veces esa opción termina lastimando a alguien.

Aceptar que por más que muchas veces sienta que mi relación con determinada persona está obstaculizando y quitándole tiempo/recursos a otra relación de esa persona, la elección termina siendo del otro, no mía y no puedo controlar la integridad ni intensidad de las otras relaciones sin importar mis intenciones personales mientras repito el mantra de “no sos un par de cadenas.”

Encontrar el balance entre la motivación y los objetivos individuales y los objetivos grupales.

¿Cómo viviste tus relaciones monógamas?

No sé si puedo decir que tuve relaciones monógamas porque no recuerdo haber planteado en algún momento exclusividad en alguna de mis relaciones o que se me haya planteado y la haya aceptado. Aunque si tuve varias relaciones en las que la otra persona asumió que me había hecho algo malo porque no había respetado un contrato o alguna clausula implícita de las relaciones monógamas aunque nunca lo hubiéramos acordado y se llevaron una sorpresa ante mi reacción (o falta de ella.)

¿Cómo organizás tus tiempos con tus relaciones?

Google Calendar.

¿Creés que es necesario que tus parejas sexuales o románticas se lleven bien?

No sé si lo consideraría una necesidad, pero sí una enorme ventaja y comodidad. Más que nada porque no suelo mantener mis relaciones en paralelo y tiendo más a querer compartir momentos grupales como si fuera cualquier grupo de amigos o familia tradicional. Creo que si estuviera en el medio de una situación en la que dos personas con las que comparto momentos tan íntimos se lleven mal podría llegar a ser muy desgastador a nivel emocional. No sé si podría sostener esa situación mucho tiempo.

¿Qué opinas de la convivencia en el amor libre? ¿Qué dificultades encontraste? ¿Qué ventajas?

No la veo distinta a otro tipo de convivencia. En mi experiencia, incluso llegó a ser mucho más participativa, democrática y comunicativa que cualquier otra experiencia que tuve.

¿Cómo te ves construyendo una familia con hijos?

No tengo interés en criar hijos, ni intención de tenerlos. Aunque consideraría la posibilidad de que, en caso de que llegara a quedar embarazada por accidente, me gustaría dejar que otra(s) persona(s) que no tengan otro medio para tener hijos crien a ese bebé como si fueran sus progenitores y no estar involucrada para nada en ese papel en su vida.
Idealmente preferiría que no se considere que nadie sea propiedad de nadie, eso incluye a los hijos y no creo que la sangre sea más fuerte que la elección personal. Creo que la crianza comunitaria con múltiples fuentes de enseñanza continua es mucho más rica y ofrece más posibilidades, tanto para los adultos que deciden participar en la crianza de los niños, como para los niños.

¿Cómo manejás tus inseguridades románticas y sexuales?

Mal.

¿Y las de tus relaciones?

Hablando e intentando no dejar vacíos de comunicación en los temas que sé que pueden afectar a esa persona para evitar bolas de nieve.

No sólo es importante que las personas se hagan responsables de sus emociones, creo que también es importante que aceptemos que muchas veces esas emociones son una reacción a un comportamiento del otro, que las emociones no surgen mágica y espontáneamente sólo para rompernos los genitales. Veo a las personas como elementos de la tabla periódica que pueden tener reacciones químicas catastróficas o hermosas dependiendo de con qué elemento se combinen y que muchas veces nadie tiene la culpa de que las cosas se desarrollen de una forma determinada. Creo que es importante separar la responsabilidad personal de la culpa.

¿Qué importancia tiene el sexo en tu vida para mantener una relación romántica?

No creo que lo sexual y lo romántico tengan que estar inherentemente relacionados. Una cosa puede existir de forma sana sin la otra y eso no le quita valor a ninguna de las dos.

Personalmente para desear tener sexo con alguien necesito tener una relación afectiva con esa(s) persona(s), aunque esa relación no necesariamente tiene que estar enmarcada en un contexto romántico.

¿En qué afectó a tus relaciones que no son sexuales ni románticas este cambio en tu vida?

Toda mi vida tuve relaciones libres y no pasé por ese cambio, así que creo que siempre me comporté con mis relaciones que no son románticas relativamente de la misma manera, o los cambios que tuve en mi comportamiento no tuvieron que ver con este aspecto.

¿Cómo lo tomó tu familia?

La respuesta de todos fue la misma. “Vos siempre con cosas raras, no me sorprende. Mientras que seas feliz…” No tuve ningún tipo de problemas con este tema.

¿Qué crees que es necesario para poder hacer el cambio que vos lograste hacer?

El interés en buscar un paradigma que esté más allá del beneficio personal.

Ser un rebelde con probables tendencias a ser un hipster contracultura que cuestione los mandados institucionales y las tradiciones, y a quien poco le importe ser parte de lo mainstream.

¿Cuales considerás que son las desventajas del amor libre?

Probablemente el choque con las normas sociales sea lo más dificil. Creo que para personas que ya están acostumbradas a ir en contra de la corriente por alguna otra ideología o identidad que tengan no les resulta tan dificil esta parte porque probablemente ya pasaron por eso varias veces anteriormente.

¿Tendrías una relación exclusivamente monógama de nuevo?¿Por qué?

No creo porque para mí, a nivel personal, la no monogamia nunca fue una elección, si no que no tenía otra forma de tener relaciones. Incluso si estuviera sólo con una persona porque no me interesa nadie más en ese momento, lo que sí es posible, la sola idea de tener que cumplir con un estándar inflexible para garantizar la permanencia de la relación en lugar de vivir la relación por lo que es, con sus cambios y su mutaciones, me traería muchísimas inseguridades, estrés e irritación.

¿Querés agregar algo más?

Siempre, pero ya me mandé un manifesto y me tengo que calmar con las paredes de texto.