Testimonio de Jotaha

Por Jotaha / 03/01/15

Mi idea es contarles un poco de mi, presentarme de alguna manera y contarles varias cosas, tanto como las situaciones por las que estoy pasando en mi vida en este momento, como también como me siento, como fue mi “salida del closet poli” hace relativamente poco en mi hogar y no se si algo más…

Personalmente no estoy totalmente seguro de que tan “poliamoroso” soy o hace cuánto tiempo.

Siempre desde muy chico me enamoré de mucha gente, muy fácilmente y con mucha intensidad y pensé mucho en las relaciones sentimentales; me resultaba peculiar que no importaba realmente para mí si era “correspondido” o no y que por más que todo el mundo me decía que estaba exagerando y que eran boludeces de niño, yo estaba convencido de que lo que sentía era “amor genuino” o lo que fuera.

Así es como sentí que me “rompieron el corazón” muchas veces desde muy chico, y sinceramente, siento que sigo amando a todas las personas de las que me enamoré alguna vez en la vida (al menos de la persona que solían ser en ese momento).

Más allá de esto, siempre tuve muy metido en la cabeza todo lo que es la construcción social de las relaciones (en general monógamas, o que fingen serlo), como funcionan y que es lo que “está bien”; no se porque nunca me cuestioné esto hasta hace relativamente poco tiempo…

Hace aproximadamente 10 años conocí a una chica en el secundario y poco tiempo después empezamos estar en pareja. Ella quizás lo tomaba más como una relación muy casual al principio, pero yo era tan “normado” y “normal” en mi cabeza que desde nuestro primer beso yo ya la consideraba “mi novia” (un toque creepy, lo sé jajaja).

Tuvimos una relación muy intensa, sobre todo al principio, y pasábamos prácticamente todo el día, todos los días juntos.

Si bien no hablábamos de poliamor ni de relaciones abiertas ni nada tan específico, ella siempre me dijo (y más de una vez) que ella no sentía celos, que no le interesaba ser “mi dueña”, que no creía mucho en las etiquetas (novios o lo que sea) y que no tenía ningún problema si yo me transaba otras minitas por ahí o cosas por el estilo. Yo lo entendía, no me molestaba y hasta estaba de acuerdo, de hecho creo que más de una vez le dije que pensaba lo mismo, pero la realidad es que siempre en el fondo seguí teniendo muy arraigado todo lo otro que venía arrastrando de lo que me enseñó la sociedad como aceptable y como lo que está “bien” y es “correcto”.

Así fue como hace unos años un día me trancé a una chica de la que yo estaba enamorado aún desde antes de conocer a mi pareja en ese momento, y acto seguido, totalmente avergonzado por lo que había hecho y la manera en la que sentía que había traicionado a mi actual pareja, corté la relación sin decirle absolutamente nada de lo que había pasado ni explicarle la situación, porque en mi mente era el único camino “correcto” a seguir. La había traicionado y no merecía seguir en una relación con ella de ningún tipo, y “era lo mejor” para ambos porque tener una relación con un traidor como yo no tenía sentido (un poco excesivo el flasheo quizás, pero bueno).

En ese momento le mentí y le hice un daño inmensurable a mi pareja, que siempre voy a dudar si será posible de “arreglar” alguna vez.

Creo quizás que fue el peor error que cometí en mi vida.

No mucho tiempo después volvimos a estar juntos y ella me decía que “ya estaba” y que estaba todo bien, cuando en realidad quizás no era tan así, pero bueno, le dimos para adelante de la mejor manera que pudimos.

Poco después de eso yo encontré algunas cosas varias sobre relaciones más abiertas entre más de dos personas y empezamos a hablar más seriamente al respecto (y yo a realmente replantearme mis pensamientos y normas asumidas).

Así pasaron varios años en los que a veces estuvimos más cerca y a veces menos; tratábamos de dejar que la relación se definiera por sí misma, y no poner o usar tantas etiquetas.

No se realmente si tuvimos mucho éxito… creo que es de las mejores cosas que se pueden hacer en una relación, pero terminaba pasando mucho quizás que uno pensaba algo sobre la relación y el otro pensaba otra cosa.

Creo que siempre fue un problema la falta de comunicación (principalmente de mi lado; tiendo a ser extremadamente cerrado y callado con todo).

Durante todo ese tiempo yo nunca estuve con nadie más, y hubo momentos en los que realmente me sentí muy solo (por supuesto ella casi nunca se enteró, lamentablemente).

Ella tuvo varias relaciones cortas, algunas más serias que otras con diversas personas, las cuales a mí sobre todo al principio me generaron tremendas inseguridades y celos…

Esa disonancia entre lo que uno piensa que debe ser y que está bien y lo que uno siente, hay momentos en los que realmente se siente increíblemente horrible e insoportable.

Por supuesto, para no dejar de cometer errores, a ella siempre le dije que estaba TODO BIEN y que no tenía NINGÚN TIPO DE PROBLEMA O MALESTAR acerca de que estuviera saliendo con alguien más o lo que fuera, cuando en realidad por dentro me estaba dando la cabeza contra la pared, alguna que otra vez literalmente…

Esto creo que también fue uno de los peores errores que he cometido.

Me hacía el campeón, capo del poliamor y las relaciones abiertas que todo está bien y todo le resbala, cuando en realidad SÉ que soy una persona bastante posesiva y celosa, y que lejos lo mejor hubiera sido hablar de esas inseguridades con ella, aún reconociendo que probablemente eran tonterías, principalmente para poder trabajarlas juntos y permitirle a ella acompañarme en mis malos sentimientos.

Todo esto, otra vez, perjudicó mucho nuestra relación, ya que aún cuando no era culpa de nadie más que mía, a mi me generó un gran malestar y resentimiento para con mi relación con ella, que me llevó mucho tiempo acomodar y creo que aún hoy nos perjudica mucho (hablen las cosas siempre, no hagan la boludez de pensar que pueden con todo y encarar todo solos).

Creo que pude acompañarla y ayudarla y hacerla sentir bien con un montón de cosas, pero no le permití a ella hacer lo mismo, por más que en realidad ella se preocupaba muchísimo por mí y por cómo estaba y esas cosas… realmente fue un grave error.

Hoy en día nuestra relación es mucho más distante, y si bien durante varios años vivió conmigo, ahora mismo no somos más que amigos y a veces ni siquiera, y eventualmente no pudimos seguir conviviendo juntos.

La realidad es que ambos tenemos nuestros mambos y problemas, y actualmente mis problemas y los suyos son altamente incompatibles, por lo que tomamos una distancia para intentar no hacernos más daño.

Por todo esto principalmente creo que es que me alegra tanto que hayamos entrado a un grupo de Amor Libre que nos ayudó mucho, porque ambos pudimos conocer gente genial en él que nos ayuda increíblemente en un momento muy difícil.

Así yo la conocí a mi actual pareja por ejemplo; hace casi un año ya, a quien amo muchísimo más de lo que resulta coherente teniendo en cuenta el poco tiempo que nos conocemos y con quien tengo una relación bastante intensa en este momento.

Personalmente estoy sumamente agradecido. Agradecido de estar y de haber sido recibido tan cálida y abiertamente.

Realmente lo que menos esperaba cuando entré al grupo era encontrarme con algo así, con tanta aceptación, tanto amor y tanto para dar y recibir en tan poco tiempo. Fue una experiencia increíble y lo es todos los días.

Son un grupo de gente que me hace sentir que vivo mucho más plenamente el amor, lo cual creo que es sumamente importante para cualquiera.

Sobre mi salida del clóset… Cuando comencé a salir con mi actual pareja, aún estaba viviendo y en una relación con mi pareja anterior. Yo vivo en mi casa con mi madre y mi hermana menor; es una casa grande, y desde hace unos años ya vivía también mi primer pareja, quien mi familia siempre entendió como “mi novia” en el sentido más convencional de la definición. Esto obviamente generó una situación probablemente un tanto extraña para mi madre, cuando yo de repente traía a una chica, al principio desconocida, a casa, que se quedaba a dormir en mi cuarto, etc., por lo que me sentí un poco obligado o que debía sentarme a hablar con mi madre a charlar y contarle sobre lo que pienso y siento acerca de las relaciones y demás.

Le conté un poco de todo esto que les contaba antes, de como me sentí siempre y de cómo entiendo yo las relaciones. El hecho de que para mí es importante dejar que las relaciones se definan por sí mismas y darles lugar a crecer por lo que son, y no por lo que uno u otro pretende que sean. Que trato y tratamos de encarar el poliamor, o lo que sea, desde una posición de respeto y compromiso, y que tratamos de comportarnos de la manera más ética y responsable posible para con los sentimientos de todos los involucrados en las relaciones en las que nos metemos, cuestión de intentar que nadie nunca se sienta traicionado o que lo están “cagando”.

Realmente debo decir, ¡creo que me fue muy bien! No se lo tomó mal para nada, y básicamente me dijo que si bien muy bien no lo entendía y no lo compartía, que lo que más le importaba era que yo hiciera lo que pensaba que me iba a ser feliz, y que me (nos) preocupara por no herir innecesariamente a los demás; o sea, que fuera claro siempre y tuviera en cuenta los sentimientos de las otras personas.

Sentía la necesidad de abrirme y contarles un poco de mi vida, mi experiencia, mis sentimientos y quién soy.

Un abrazo.